SANTO DOMINGO.- Con un llamado a secar las lágrimas, a no ser indiferentes y a seguir hacia delante en el pedido de justicia para sus familiares, fue realizada ayer la tradicional misa dedicada a las víctimas de la tragedia del Jet Set.
Entre lágrimas de tristeza y aún con la herida abierta familiares, amigos y allegados acudieron a la misa que, desde el primer mes de la tragedia, se realiza en la zona cero bajo el liderazgo de la Diócesis Padre Montesinos que dirige el padre Rogelio Cruz.
A 10 meses del fatídico día en que 236 personas perdieron la vida y más de 180 resultaron heridas cuando el techo del centro nocturno colapsó, los testimonios desgarradores y el llamado a la unión de los parientes de las víctimas y los que quedaron con vida, fueron suficientes para que los presentes se derrumbaran y rompieran en llantos al recordar las decenas de vidas y planes que quedaron enterrados bajo los escombros de la discoteca y por los cientos de niños que quedaron huérfanos.
“Hoy tenemos que secarnos las lágrimas. Después de llorar, secarlas y seguir hacia delante. Y hago un llamado público a todo el que haya tenido un familiar ahí o haya estado ahí, a que se una a nosotros porque la unión hace la fuerza”, expresó una joven quien durante la misa no se identificó. “No pueden ser indiferentes. Nadie puede ser indiferente”, agregó con evidente tristeza.
Otro que estuvo presente en la misa fue Gregory Adames, exempleado de Jet Set, quien a través de sus palabras expresó su dolor y confesó que “nunca será el mismo”.
“A mí me duele cada día cuando yo sé todos los niños que quedaron sin un papá, sin una mamá, porque mi vida se fue ahí. Mi vida era Jet Set, mi vida era todo el que estaba ahí”, dijo.
“Yo escuché los gritos y los lamentos mencionando mi nombre debajo de los escombros (…). Yo nunca voy a ser el mismo Gregory porque yo no duermo, yo no duermo. Mi familia está afectada, todo el mundo está afectado porque yo me sueño con cada uno de los que estaban allí”, expresó el joven quien reiteró su versión de que en varias ocasiones alertó a los dueños, Antonio y Maribel Espaillat, sobre las condiciones del techo de la discoteca. En ese sentido, el exempleado de Jet Set invitó a todos los que tienen empresas a ser receptivos a las opiniones de sus colaboradores, sobre todo cuando se tratan de temas de alerta.
Al pronunciar su discurso como en cada misa que oficia, el padre Rogelio Cruz lanzó duras críticas a la justicia dominicana en el proceso por el cual son procesados los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, como propietarios de la discoteca Jet Set.
Dijo que a 10 meses de la tragedia solo pide dos cosas. La primera, que la justicia sea como la sal que da sabor como esperanza y lo segundo, que la justicia se convierta en luz frente a tantas tinieblas. “Seguimos insistiendo, que se haga justicia, porque aparentemente la justicia se ha puesto como una venda, y queremos que la justicia aquí en República Dominicana, dicen que es independiente, que se quite la venda, y que mire frente a este acontecimiento, que son 10 meses, y no nos callaremos, y no nos van a callar tampoco”, expresó el padre Cruz.
DARIELYS QUEZADA
