California no permitirá vacunas sin aprobación estatal

California no permitirá que se distribuyan nuevas vacunas contra el coronavirus en la entidad más poblada de Estados Unidos hasta que sean revisadas por el panel de expertos del estado, aseguró el gobernador Gavin Newsom el lunes.

La vacunación para la pandemia “avanzará a la velocidad de la confianza”, dijo el gobernador demócrata. El estado quiere realizar su propia investigación independiente sin importar quién gane las elecciones presidenciales del próximo mes.

“Desde luego que no aceptaremos lo que cualquiera diga sin verificarlo”, dijo Newsom al nombrar a 11 médicos y científicos para la revisión de cualquier vacuna que sea lanzada por el gobierno federal o desarrolladores de vacunas.

Los médicos y científicos provienen de las principales universidades y proveedores de servicios médicos de California, junto con funcionarios locales y estatales de salud pública.

El compromiso crea la posibilidad de que los residentes de California no reciban una vacuna al momento en que comience la distribución en otros estados, aunque el gobernador señaló que no es realista prever que haya una vacunación en gran escala sino hasta algún momento del próximo año.

El gobernador de Nueva York Andrew Cuomo designó el mes pasado a un grupo de trabajo similar.

Como máximo, antes de que concluya el año habrá unas 45 millones de dosis disponibles a nivel nacional de las dos vacunas más avanzadas, dijo Newsom. Cada persona debe recibir dos dosis, con tres semanas de diferencia.

Si California recibiera el 12% de las dosis, en proporción a su porcentaje de la población nacional, eso equivaldría a unas 5.4 millones e dosis, suficientes para atender a 2.7 millones de los casi 40 millones de habitantes del estado.

La mayoría serían destinadas a los trabajadores de salud de primera línea y personal de emergencias, dijo el gobernador, y posteriormente irían a la población más vulnerable.

Pero la logística para su distribución y la contabilización de registros es enorme, recalcó, incluyendo los requerimientos de que las vacunas sean almacenadas a bajas temperaturas hasta que sean administradas.

DON THOMPSON / AP

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