Hermanas Mirabal. Lo que durante años fue una de las rutas más atractivas y productivas de la región Nordeste, hoy se ha convertido en un trayecto de alto riesgo.
La carretera Tenares-Gaspar Hernández, utilizada diariamente por agricultores, estudiantes, comerciantes y turistas, presenta un avanzado estado de deterioro que mantiene en zozobra a cientos de familias de la parte alta de Tenares.
En comunidades como Blanco Arriba, La Vereda y otras localidades montañosas, los residentes aseguran que cada viaje por esta vía representa una amenaza para la vida y un duro golpe a la economía familiar.
Los hoyos, deslizamientos y tramos prácticamente intransitables dificultan el traslado de enfermos, encarecen el transporte y ahuyentan a los visitantes.
“Si sacamos una persona enferma de la comunidad, llega peor al hospital por los brincos del vehículo. Esta carretera está destruyendo nuestra calidad de vida”, expresó un comunitario al describir la situación que enfrentan.
La preocupación se extiende a los comerciantes y transportistas, quienes advierten que la ruta, considerada un importante corredor turístico hacia la costa norte, ha perdido gran parte de su dinamismo por el mal estado de la vía.
“Solo los vehículos 4×4 pueden transitar con relativa seguridad. Los turistas dejan de venir y los negocios se están viendo seriamente afectados”, explicó un comerciante de Blanco Arriba.
Geury Parra Ovalles, residente de la zona, afirmó que el deterioro de la carretera ha provocado numerosos accidentes y continuos daños a los vehículos.
“Cada vez que uno sale tiene que gastar dinero en reparaciones. Hay hoyos que de milagro no han causado más tragedias”, señaló. Los comunitarios expresan que esta carretera es fundamental para conectar a Tenares con Gaspar Hernández.
JOSE ADRIANO RODRIGUEZ
