Comunidades exigen agua potable y asfalto

VILLA GONZALEZ.- Los moradores de las barriadas Los Solares y San Miguel de la comunidad de Quinigüa protestaron para demandar agua potable y asfaltado de algunas calles que se encuentran en muy mal estado.

Una parte de los manifestantes, en su mayoría mujeres, se colocaron frente a la Parada Siete y quemaron neumáticos en la autopista Joaquín Balaguer, obstaculizando por varios minutos los carriles hacia Santiago y los que comunican hacia Villa González, Villa Bisonó (Navarrete) y la Línea Noreste. Para impedir los disturbios fueron apostados varios agentes policiales con armas largas.

En tanto que otro grupo se apostó en San Miguel y con cubetas y barricas denunciaron las precariedades que enfrentan cada día por la falta de agua potable. Antonia Toribio, una de las manifestantes, aseguró que llevan meses sin recibir el vital líquido que debe ofrecer la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan).

“Aquí tenemos que comprar el gua de los camiones para poder llenar las barricas y con esto bañarnos y hacer los quehaceres del hogar. También tenemos que destinar otra parte del poco dinero que conseguimos para comprar el agua de botellones”, apuntó Toribio.

En tanto, que Reyna María Peña denunció en esa comunidad llevan cerca 30 años reclamando la reconstrucción de sus calles. “Cuando llueve no podemos salir por el lodo y cuando es con calor, el polvo nos mata. Aquí hay personas afectadas con problemas de diabetes, hipertensos y por respiración, que a cada rato deben ser sacados de urgencia, pero se dificulta por las condiciones de nuestras calles”, expresó Peña.

Dijo no entender cómo el gobierno, a través del Ministerio de Obras Públicas, se ha embarcado en un plan de asfalto de varias calles de comunidades cercanas y los de San Miguel y Los Solares siguen siendo los grandes olvidados. Los comunitarios dieron un compás de espera, pero advierten que de no hacerles casos, en los próximos días retomarán el plan de lucha y volverán a las calles a exigir agua y arreglo de calles.

MIGUEL PONCE

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