Santiago. Un tribunal de Santiago condenó a penas de entre 10, 6 y 5 años de prisión a los cabecillas de una estructura del crimen organizado que se dedicaba a traficar armas de fuego de alta potencia.
Las armas fueron introducidas de contrabando al país y tenían como centro de sus operaciones una localidad del municipio Licey al Medio.
El grupo integrado por Hornandys Emmanuel Cruz Almonte, Samuel Ramón Guaba Caraballo, César Emilio Toribio Vázquez, Félix Francisco Vásquez Peralta, Rosalba María Estrella López y Marcos de Jesús Diplán Diplán incurrió en asociación de malhechores para traficar, almacenar, distribuir de manera ilegal armas de fuego y otros pertrechos.
Además, se agenciaban recursos económicos fruto de la comercialización de estas armas de contrabando.
Las penas serán cumplidas en varios centros del Cibao.
MIGUEL PONCE
