¿Hay pánico en el Cibao?
Con cuatro partidos disputados —ocho entre ambos equipos— y una sola victoria en conjunto, la pregunta sobre una posible desesperación cobra cada vez más sentido.
Águilas y Gigantes, las dos novenas que representan la región norte del país, iniciaron con el pie izquierdo la segunda fase del béisbol invernal. Los amarillos exhiben récord de 1-3, con dos derrotas consecutivas ante los Toros del Este, mientras que los potros aún no han saboreado el placer del triunfo en el round robin (0-4).
En San Francisco de Macorís ya se evidencian síntomas de ansiedad. Tras su tercera derrota, la gerencia de los Gigantes despidió a varios coaches, incluido su dirigente José Leger, y nombró a Jefry Sierra como manager interino.
En contraste, las Águilas se han mantenido al margen, apostando a la calma y a la confianza en su capataz, Luis “Pipe” Urueta.
Vale recordar que los aguiluchos dominaron con relativa comodidad la fase regular, adueñándose del primer lugar del standing con amplio margen. Su récord fue de 32-17.
Los Gigantes, por su parte, lograron la clasificación en el último suspiro, tras vencer a los Tigres en el penúltimo juego de la campaña.
Estadísticas
La ofensiva de las Águilas no ha sido el problema durante esta racha negativa. Los bates han respondido. Poseen el segundo mejor promedio colectivo del round robin (.284), solo por detrás de los Toros del Este, que batean para .314.
También ocupan la segunda posición en carreras impulsadas (23) y lideran el circuito en cuadrangulares, con tres. Además, batean para .289 con corredores en posición anotadora y dos outs, nuevamente detrás de los Toros.
Sin embargo, el panorama cambia drásticamente desde la lomita. Las Águilas lideran el round robin en carreras (33) y hits permitidos (43). En tres ocasiones han llegado al último episodio con oportunidad de salvamento y han terminado sucumbiendo. Su efectividad colectiva es de 6.25 y su WHIP (jugadores embasados por inning) asciende a 1.75, ambos los peores del grupo.
Con los Gigantes la historia es similar, o incluso más preocupante. Presentan una ERA de 6.94, la más alta del round robin. Han permitido 27 carreras, también el peor registro, y la oposición les batea para .298.
Ausencia de jugadores claves
En temporadas anteriores, los Gigantes contaban con la presencia de figuras determinantes en su núcleo. Peloteros como José Sirí, Marcell Ozuna y Henry Urrutia marcaban la diferencia. La ausencia de ese tipo de impacto parece estar pasando factura al conjunto nordestano.
Las Águilas, en cambio, iniciaron el round robin con un roster distinto al que suelen mostrar en postemporada. Aunque el equipo aparenta haberse fortalecido tras el draft de reingreso, el problema no ha sido la ofensiva. El verdadero dolor de cabeza sigue siendo el bullpen, especialmente en las entradas finales.
JORGE LUIS TORRES
