Cuba inicia el próximo jueves su desescalada excepto en La Habana y Matanzas

Cuba iniciará el próximo jueves 18 su plan progresivo de reapertura tras la epidemia de coronavirus, excepto en los territorios de La Habana y Matanzas, los únicos en el país que aún reportan casos de la enfermedad, anunció este martes el primer ministro de la isla, Manuel Marrero.

La primera de las tres fases que conforman la «etapa de recuperación pos COVID-19» entrará en vigor después de analizar indicadores sanitarios como la tasa de incidencia por habitantes y el número de casos activos en cada provincia, especificó Marrero en un reporte de la televisión estatal.

Cuba, que cerró sus fronteras el 2 de abril pero en ningún momento ha decretado confinamiento obligatorio, suma hasta la fecha 2,273 contagios confirmados de COVID-19 y 84 fallecimientos, con una tasa de recuperación del 87,8 % y 193 casos activos de la enfermedad en este momento, la mayoría en la capital (154).

«Pedimos la máxima colaboración de la población en la necesidad de no bajar la guardia, mantener el distanciamiento físico y las medidas sanitarias a fin de iniciar este tránsito gradual a la normalidad minimizando los riesgos», señaló el primer ministro en una reunión encabezada por el presidente Miguel Díaz-Canel.

El Gobierno declaró recientemente controlada la epidemia de coronavirus y anunció la semana pasada el plan de reapertura tras casi tres meses de restricciones, que se aún mantienen a pesar de que el municipio especial Isla de la Juventud y trece de las quince provincias cubanas no reportan casos desde hace más de dos semanas.

Entonces las autoridades no especificaron fechas de inicio pero adelantaron que podría comenzar esta semana de no «ocurrir incidentes» que modificaran la curva de la enfermedad.

Aunque Matanzas «evoluciona favorablemente» en el control de la COVID-19 aún no cumple con todos los indicadores sanitarios, por lo que se decidió demorar aún el proceso de desescalada en ese territorio, explicó Marrero.

Ya se había adelantado que La Habana, el epicentro de la epidemia en el país, sería la última región en flexibilizar las restricciones vigentes, que incluyen uso obligatorio de la mascarilla fuera de casa, la suspensión del transporte público y el cierre total de fronteras salvo excepciones.

TRANSPORTE PÚBLICO Y TURISMO NACIONAL

En la primera fase de la etapa de recuperación se mantienen algunas medidas como el uso de la mascarilla en espacios públicos, la suspensión de clases y la limitación de aforo en espacios públicos, pero regresa el transporte público dentro de las ciudades y entre municipios de una misma provincia.

También reinician los servicios hospitalarios al 50 % de la capacidad y retoma sus actividades el sector autónomo o «cuentapropista».

Abre el turismo solo para cubanos, sin incluir los cayos del norte y sur de la isla, destinados a alojar a los viajeros internacionales que estarán limitados a esa porción del territorio cuando inicie la segunda fase de reapertura.

Los vuelos comerciales se mantienen suspendidos -los turistas extranjeros de la segunda fase llegarán en vuelos chárter- por lo que la isla se mantendrá cerrada a los no residentes hasta que entre en vigor la tercera y última fase de la primera etapa.

Previsiblemente esta se aplicará a todo el país por igual, al contrario de las fases 1 y 2 que entrarán en vigor indistintamente en cada territorio de acuerdo con su situación sanitaria.

El Gobierno no ha detallado cual es el calendario previsto ni los indicadores mínimos necesarios para que La Habana y Matanzas comiencen el proceso de desescalada, que podría demorar en el caso de la capital, donde han surgido varios brotes del virus en los últimos días.

EFE

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