SANTO DOMINGO.- Hace apenas dos años, Dalvin La Melodía recorría las calles de Los Alcarrizos en una motocicleta y aparecía en videos bailando dembow que se hacían virales en las redes sociales. Hoy, aquella imagen forma parte de una historia que el joven bachatero mira con nostalgia mientras intenta asimilar una realidad que alguna vez solo existió en sus oraciones.
“Me ha dado un poquito de nostalgia real ver el yo de hace dos años atrás y verme ahora”, confesó el artista durante una entrevista con Panorama, tras presentar su nuevo álbum, “La Bachata Volvió”.
La noche que estaba concebida como una rueda de prensa terminó convirtiéndose prácticamente en un concierto. Entre canciones, aplausos y un público que pedía “otra, otra”, Dalvin pudo comprobar de cerca el fenómeno en el que se ha convertido.
Y quizás por eso, cuando se le preguntó qué piensa al encontrarse con aquellos videos de su pasado y luego mirarse al espejo, su respuesta estuvo marcada por la gratitud.
“Cuando me paro en el espejo, le digo: ‘Gracias, Papá Dios, por ver ahora en lo que me he convertido’”, expresó.
El joven artista asegura que mucho antes de experimentar el reconocimiento que recibe actualmente tenía una petición recurrente en sus conversaciones con Dios.
“Siempre le pedía a Papá Dios ser conocido por el mundo entero. Decía: ‘Papá Dios, yo quiero ser reconocido por el mundo entero’. Papá Dios me dio la bendición”, recordó.
Sin embargo, Dalvin entiende que todavía queda camino por recorrer. Su historia apenas comienza y, aunque disfruta el presente, mantiene intacta la ambición de llevar su música mucho más lejos.
De motorista a una de las nuevas caras de la bachata
El pasado de Dalvin no es algo que pretende esconder. Por el contrario, esos videos que todavía circulan en las redes sociales se han convertido en testimonio de cuánto puede cambiar la vida en poco tiempo.
De aquel joven motorista que bailaba frente a una cámara queda la misma espontaneidad, pero ahora acompañada de escenarios, seguidores, canciones y nuevos proyectos.
Cuando está solo y conversa consigo mismo, asegura que procura recordarse de dónde viene y, sobre todo, hacia dónde quiere llegar.
“Sigue luchando, sigue para adelante, no dejes que nadie te tronche tu camino. Te van a aparecer muchos, te dirán: ‘Tú no puedes’, pero tú sabes dentro de ti que tú sí puedes”, es el mensaje que dice repetirse.
Esa determinación es precisamente la que quiere imprimir en esta nueva etapa con “La Bachata Volvió”, un álbum de 13 canciones con el que busca posicionarse como parte del relevo generacional del género.
Para Dalvin, el título no significa que la bachata haya desaparecido.
“No estaba ausente, pero le hacía falta una nueva cara de la bachata. Y nosotros venimos a traerle esa nueva cara”, explicó.
“Nueva cara, nuevos colores, nuevo swing”, agregó sobre la propuesta que presenta al público.
Las críticas también llegaron
El éxito y la exposición pública también han traído consigo cuestionamientos sobre su vida privada, especialmente acerca de su relación sentimental y la presencia constante de su pareja, Kira Pérez.
Dalvin, sin embargo, asegura que intenta no permitir que esos comentarios desvíen su atención del momento que está viviendo.
“El árbol que da fruto es al que le tiran piedras”, respondió.
Con una comparación sencilla, explicó su manera de enfrentar las críticas: “Tú no vas a ir a tirarle piedras a una mata de mango que no tiene mango, porque tú no vas a comer hojas”.
Por eso, dice que prefiere continuar trabajando.
“Si están hablando mal de mí, que Papá Dios los bendiga, y si están hablando bien, que Papá Dios me los bendiga más”, manifestó.
“La Bachata Volvió”
Ahora, Dalvin quiere que sea la música la que cuente el próximo capítulo de su historia.
Su álbum “La Bachata Volvió” reúne 13 canciones e incluye colaboraciones con artistas como El Blachy y La Morena del Swing, además de participaciones internacionales, que revelará con la salida del álbum.
La producción estará disponible en plataformas digitales como YouTube y Spotify a partie de este 6 de agosto.
“Espero que lo disfruten. Ya ustedes saben: activos y para adelante con Papá Dios”, expresó.
Entre la nostalgia por aquel joven que recorría las calles, primero limpiando botas y luego en una motocicleta y la emoción de escuchar a un público pedirle que siga cantando, Dalvin La Melodía parece tener claro algo: no quiere olvidar el lugar desde donde comenzó.
Porque detrás del artista que hoy disfruta de la popularidad continúa estando aquel muchacho que un día pidió en oración ser conocido y que ahora, cuando se mira frente al espejo, encuentra motivos para repetir dos palabras: “Gracias, Dios”.
KARINA JIMENEZ-PANORAMA.COM.DO
