WASHINGTON.- La economía de Estados Unidos perdió 23.000 empleos en julio, según datos oficiales publicados este sábado, un resultado que contrasta con las expectativas del mercado y plantea nuevas interrogantes sobre la fortaleza del mercado laboral durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Los analistas esperaban la creación de unos 83.000 puestos de trabajo el mes pasado, de acuerdo con el consenso de MarketWatch. La pérdida de empleos se concentró principalmente en los gobiernos locales, la educación y el comercio minorista, mientras el sector de atención sanitaria continuó registrando avances, informó la Oficina de Estadísticas Laborales.
DESEMPLEO BAJA AL 4,1 %
Pese a la pérdida de puestos de trabajo, la tasa de desempleo descendió al 4,1 %, frente al 4,2 % registrado en junio y el 4,3 % de mayo.
La reducción se explica, en parte, por una disminución de la participación en la fuerza laboral entre los estadounidenses en edad de trabajar. Actualmente, unos 6,9 millones de personas están desempleadas, de las cuales 1,8 millones llevan más de 27 semanas sin trabajo.
La menor disponibilidad de trabajadores se produce en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y una reducción de la inmigración neta.
REVISIÓN A LA BAJA
El informe también revisó a la baja en 103.000 empleos la creación de puestos registrada durante los dos meses anteriores, lo que refuerza las señales de un debilitamiento mayor al inicialmente estimado.
El crecimiento del empleo alcanzó su máximo en marzo y se desaceleró durante los tres meses siguientes hasta registrar una cifra negativa en julio.
IMPACTO EN LA RESERVA FEDERAL
Los nuevos datos podrían influir en las decisiones de la Reserva Federal, que mantiene como objetivos el máximo empleo y una inflación estable en torno al 2 %.
El comportamiento de la economía adquiere además relevancia política de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, en las que los republicanos buscarán mantener el control del Congreso.
AGENCIAS
