BANI.- El canal Marcos A. Cabral y sus laterales en la provincia Peravia, sigue convertido en un río de basura que contamina todo a su paso debido los vertederos de deshechos sólidos que han improvisado en sus orillas los ayuntamientos de la zona.
Este canal de riego suministra el agua para el regadío de miles de tareas cultivadas de diferentes rubros agrícolas, la ganadería y para varios acueductos de la zona, pero es la fuente acuífera más contaminada de esta región.
Esta semana, reporteros de Listín Diario pudieron comprobar que el vertedero de Nizao, continúa operando a cielo abierto acumulando toneladas de basura, justamente en el sitio donde cruza el lateral Nizao del Marcos A. Cabral.
Montones de deshechos sólidos arden como fogata y una humareda pestilente que enrarece todo el ambiente en su entorno y cubre, como neblina ominosa, todo el ambiente circundante.
Enviando al aire su mensaje contaminante y como señal evidente de que las autoridades no han cumplido con su promesa, siete meses después, de “convertir el vertedero de Nizao en una estación de transferencia amigable con el medio ambiente”.
autoridades no cumplen
A principios de septiembre de 2025, luego de una serie de reportajes y editoriales de Listín Diario, denunciando los daños que representaban estos vertederos que arropan el Marcos A. Cabral, el director de DO Sostenible, Príamo Ramírez, visitó el vertedero de Nizao y anunció allí el inicio de los trabajos para convertirlo en una estación de transferencia amigable con el medio ambiente.
Allí estuvo, junto a los alcaldes, de Nizao, Iván Reyes, y de Baní, Santo Ramírez, entre otras autoridades locales, prometiendo en aquella ocasión (final de agosto), que el proyecto con una inversión de RD$26,285,765.81, estaría completo en un plazo de entre 60 y 90 días.
Además, explicaba que el nuevo punto de traslado de residuos estaría diseñado para ser un modelo en gestión ambiental e incluiría una plataforma moderna para el vertido de residuos, así como medidas de seguridad tales como la instalación de una garita y el cierre perimetral con malla ciclónica.
Adicionalmente, se construiría un puente sobre el canal de riego, facilitando así el transporte eficiente hacia el Relleno Sanitario de Baní y mejorando la logística de operaciones y reduciendo el impacto ambiental.
Sigue operando igual
Pero 6 meses después de ese anuncio, se ha convertido en letra muerta. Los camiones del Ayuntamiento de Nizao y Don Gregorio siguen depositando allí su carga que contamina las aguas de un canal que además de suplir acueductos a su paso, irrigan cientos de tareas sembradas de rubros agrícolas que llegan diariamente a los mercados locales y nacionales.
Frente a estos reporteros, tres compactadores de basura del cabildo de Nizao llegaron al mismo tiempo, a eso del mediodía del miércoles pasado, más otros vehículos que ya habían llegado, buzos que escarbaban y compradores de metal que esperaban su mercancía.
la promesa incumplida
Se le preguntó a uno de los buzos que se la buscan en este vertedero, recolectando entre los desperdicios, metales, plásticos y otros objetos que venden para su sustento personal y familiar, sobre el proyecto “DO Sostenible”, respondiendo a reporteros de Listín, “uff, aquí vinieron, dieron el primer picazo y más nunca han vuelto”.
Una persona estacionada a la entrada del solar, que no dio su identidad, dijo que, desde aquel primer palazo, ahí lo único que se ha instalado es la verja perimetral, “más nada”, expresó.
“Es lo único que se hacho aquí, después de eso aquí no se ha presentado más nadie”, manifestó.
Pero el problema de estos depósitos de este tipo de inmundicia a cielo abierto no solo afecta el lateral de Nizao, sino que, en decenas de kilómetros, desde el Distrito Municipal Las Barias, donde nace hasta la localidad de Las Calderas, sus laderas, su lecho, sifones y exclusas, siguen convertidos en puros basureros
vertedero en zona ojo de agua
Es el caso del existente también en Ojo de Agua, entre los distritos municipales Paya y Carretón, próximo a la carretera Sánchez, a unos 300 metros al norte de esta vía.
Allí los buscones que pescan en sus pudendas entrañas todo tipo de objeto vendible, conviven con chivos, vacas, niños y adultos, hombres y mujeres, entre desperdicios, la asfixiante y hedionda humareda y el calor del fuego que genera el gas metano que se desprende de los materiales descompuestos.
En ese vertedero, justo a orillas del canal, Ramón Soto, uno de los buzos que vive del vertedero, explica a Listín Diario que allí siguen lanzando sus desperdicios los camiones de 5 ayuntamientos, Santana, Carretón, Pizarrete, Paya y Catalina.
Y, gente que llega en motocicletas, camionetas y otros vehículos a lanzar todo tipo de desperdicios.
Esta horrorosa situación se aprecia también en las comunidades de Escondido y Mata Gorda, donde cruza con sus quietas y silentes aguas el Marcos A. Cabral, rumbo a los predios agrícolas a los cuales ha sido destinado a pesar de su bochornosa realidad.
mata gorda baní
En el Sifón de Mata Gorda, sus aguas apenas pueden discurrir por su cauce, ya que la cantidad de deshechos plásticos, escombros y, la maleza que crece en su lecho es espantosa.
Así, sigue su ruta este importante conducto de riego y al llegar a los sifones (dos), en las proximidades del Llano, entre la Duvergé y la carretera Baní-El Llano, la escena es la misma, millares de envases platicos, maleza y basura ocupan el cauce del canal, pero toda la berma ha sido convertida también en depósito de escombros de la industria de la construcción, basura, animales muertos y otros desechos.
Y, esta macabra y desagradable escena continua y se repite en casi toda la extensión de este canal, ante la indiferencia de las autoridades del INDRHI, Medio Ambiente y Ayuntamiento, que no fiscalizan las amenazas que afectan este valioso Canal, a pesar de haberse comprometido públicamente, hace ya unos 6 meses, a erradicar estos vertederos en las márgenes y bermas de este valioso canal, construido su troncal principal en 1948, con el propósito de irrigar las fértiles tierras de las comunidades banilejas.
Vertedero
Municipio de Nizao
Espera.
A veces vienen algunos guardias que se sientan ahí y luego se van. Se anunció un dineral para eso, afirma, pero no han hecho nada, dijo el buzo. Ese vertebro sigue ocupando un área de 400 metros cuadrados, ubicado al noroeste de la zona céntrica del municipio de Nizao, recibiendo la descarga diaria de desechos sólidos. Al oeste de ese sitio se observa el solar donde se había indicado que se instalaría la estación para convertir esa especie de cloaca, en Nizao, en un lugar de transferencia amigable, pero siete meses después solo existe el solar cerrado.
JOSE DICEN
