Santiago. De continuar la sequía, el nivel del embalse Tavera-Bao, que alimenta de agua potable los poblados de Santiago y Moca, podría entrar en una etapa crítica, sin que se anuncie un plan de contingencia.
En la mañana del viernes, la presa registró un nivel de 316.90 metros sobre el nivel del mar. En comparación a la semana pasada, que se situó en 316.85 metros sobre el nivel del mar, es decir cinco metros menos que ayer, esto no resulta significativo para la gran demanda del vital líquido.
El caudal de la entrada es de 58.26 metros cúbicos por segundo y el de salida de 18.74.
De acuerdo con los expertos, el nivel del embalse Tavera-Bao entra en etapa crítica o de alerta operacional cuando la cota desciende por debajo de los 316 a 315 metros sobre el nivel del mar.
La Coraasan dice que el nivel crítico es de 315.00, aunque, en la actualidad hay viabilidad en el abastecimiento.
A partir de este umbral y especialmente al llegar a los 310-312 metros sobre el nivel del mar, el sistema entra en su cota mínima operativa de extracción óptima para acueductos y generación hidroeléctrica.
La cota máxima extraordinaria alerta por crecidas del complejo Tavea-Bao es de 327.50 metros sobre el nivel del mar Al alcanzar los 325 msnm, y a partir de ahí las autoridades (INDRHI y el Comité de Operación de Presas y Embalses – COPRE) entran en alerta preventiva para liberar agua preventivamente.
La cota normal de operación es entre 322.00 y 325.00 metros sobre el nivel del mar y la crítica por sequía, con alerta de desabastecimiento es cuando se sitúa por debajo de los 316.00 metros sobre el nivel del mar.
A este nivel, instituciones como Coraasan aplican planes de contingencia debido a la disminución del caudal de entrada desde las cuencas de los ríos Yaque del Norte y Bao, lo que reduce la producción de agua en los sistemas del Acueducto Cibao Central.
MIGUEL PONCE
