Hong Kong registra un brote de intoxicación y asume que se debe a una empresa española de ostras

La empresa española citada por las autoridades de Hong Kong como una de las posibles responsables del brote de una intoxicación alimentaria aseguró este domingo que la investigación sigue abierta y todavía no se ha determinado el origen exacto de las ostras relacionadas con los casos reportados.

Por ello, a través de un comunicado, esta empresa, Mariscos Escacha, S.L., reclama «rigor y prudencia» y no llegar a conclusiones prematuras.

Después de que las autoridades de Hong Kong ordenaron la suspensión de la importación y venta de ostras crudas producidas por esta planta procesadora española, la empresa aclara que las ostras «están siendo actualmente analizadas por las autoridades competentes».

Según explica, no solo se están examinando ostras de origen español, sino que existen «al menos cuatro posibles orígenes implicados en la investigación, entre ellos Corea del Sur, Francia, Irlanda y España» y, por el momento, aún no han recibido los resultados oficiales de las analíticas, por lo que cualquier conclusión sobre el origen del brote es «prematura».

La investigación sigue abierta y, por tanto, todavía no se ha determinado el origen exacto de los casos reportados, insisten desde la empresa, que exporta semanalmente más de 15.000 unidades de ostras al mercado asiático y que alcanzó, en el periodo de investigación de los 37 casos de intoxicación registrados, entre el 1 y el 12 de febrero, unas 25.000 unidades.

Así que especifican que miles de consumidores han ingerido sus ostras en ese mismo periodo sin haber reportado ningún tipo de malestar, por lo que instan a no ofrecer una «visión parcial» que pueda generar una «alarma innecesaria».

La empresa cuenta con más de 13 años de experiencia exportando ostras y mejillones al mercado asiático, «sin que se haya registrado previamente ningún caso de intoxicación» vinculado a sus productos, reiteran desde la compañía, que resalta su «compromiso constante con la calidad, la seguridad alimentaria y la confianza» de sus clientes internacionales.

Además, recuerdan que la planta de depuración y expedición está sometida a controles oficiales de los inspectores regionales y nacionales españoles, quienes realizan todas las verificaciones necesarias para la emisión de los certificados sanitarios de exportación correspondientes y la empresa opera «bajo los más altos estándares de buenas prácticas y trazabilidad».

La compañía reitera su plena colaboración con las autoridades competentes y su absoluta confianza en que la investigación permitirá esclarecer los hechos con objetividad y rigor científico.

EFE

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