La crisis silenciosa del río Jaya: estudio alerta sobre contaminación fecal en la confluencia con el río Guzmancito

Una investigación realizada a mediados de 2025 reveló elevados niveles de contaminación microbiológica en la confluencia de los ríos Jaya y Guzmancito, lo que evidencia una situación crítica de deterioro ambiental asociada a descargas domésticas y presión urbana sobre ambos cauces.

La investigación fue desarrollada con la participación de las investigadoras Virginia Alvarado ConcepciónModestina Alcántara y Dilerka María Sierra Duarte, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con apoyo técnico del IMPA.

También contó con la asesoría de especialistas de la Universidad Miguel Hernández de Elche, en España, reforzando el carácter académico y científico del estudio.

La autora principal, Luciberky María Ramos-Osorio, es docente universitaria e investigadora ambiental, con más de 15 años de experiencia, actualmente doctoranda en Medio Ambiente y Sostenibilidad.

Aquí compartimos el estudio:

La crisis silenciosa del río Jaya: estudio alerta sobre contaminación fecal en la confluencia con el río Guzmancito

Los hallazgos señalan la urgencia de mayor monitoreo y saneamiento en dos ríos emblemáticos de San Francisco de Macorís.

La contaminación de los ríos suele avanzar de forma silenciosa, hasta que sus efectos comienzan a reflejarse en la salud de los ecosistemas y de las comunidades, particularmente cuando existen aportes de aguas residuales domésticas y contaminación fecal persistente (WHO, 2021). Una investigación realizada a mediados de 2025 en la confluencia de los ríos Guzmancito y Jaya aporta evidencia preocupante sobre esa realidad.

Figura 2. Jornada de muestreo microbiológico en el río Jaya.

El estudio identificó elevados niveles de contaminación microbiológica asociados a descargas domésticas y presión urbana sobre ambos cauces, fenómeno ampliamente documentado en sistemas fluviales influenciados por aguas residuales urbanas (Karunakaran et al., 2024; Steinbacher et al., 2024). En el río Guzmancito se registraron concentraciones de coliformes de 350,000 NMP/100 mL, muy superiores a las observadas en el Jaya antes de la unión de ambos ríos, evidenciando un importante aporte de contaminación hacia la confluencia.

También se detectó presencia recurrente de Escherichia coli y Pseudomonas spp., microorganismos indicadores de contaminación fecal y deterioro sanitario del agua, asociados a riesgos de enfermedades gastrointestinales e infecciones de origen hídrico (WHO, 2022). Los análisis microbiológicos fueron procesados en los laboratorios de CORAASAN en Santiago para muestras del río Guzmancito y del Instituto de Microbiología y Parasitología (IMPA) para el río Jaya.

Los resultados muestran que, en estos puntos donde se unen los ríos, los contaminantes no solo se acumulan; también interactúan con procesos de mezcla y transporte que complejizan su distribución.

Más que un dato técnico, estos hallazgos revelan que las confluencias fluviales pueden ser zonas críticas para entender cómo se degrada la calidad del agua en sistemas urbanos. Donde se unen dos ríos pueden converger presiones ambientales no siempre visibles, asociadas a procesos de mezcla y redistribución de contaminantes (Steinbacher et al., 2024).

Figura 3. Evidencia de presión antrópica y acumulación de residuos en el cauce del río Jaya.

Pero esta problemática no es ajena a la responsabilidad colectiva. Diversas prácticas comunitarias y deficiencias en el manejo de residuos y saneamiento, como el vertido de aguas sin tratamiento, están contribuyendo directamente al deterioro progresivo de la calidad del agua y a la reducción de su disponibilidad para usos seguros. La contaminación no solo afecta al río: compromete la salud pública, reduce la disponibilidad de agua limpia y limita el desarrollo sostenible de toda la sociedad.

Frente a esta realidad, se hace imprescindible un cambio de conciencia. Proteger los ríos Jaya y Guzmancito no depende únicamente de las autoridades, sino también de cada ciudadano. Cuidar el agua, evitar la contaminación y exigir mejores sistemas de saneamiento son acciones urgentes que deben asumirse de manera colectiva.

Esta investigación llama a fortalecer el monitoreo microbiológico, mejorar el saneamiento y promover acciones de recuperación para proteger dos recursos hídricos vitales para San Francisco de Macorís. Porque la crisis del río Jaya no siempre es visible, pero ya se mide… y también se siente.

La investigación contó con la colaboración de las investigadoras Virginia Alvarado Concepción, Modestina Alcántara y Dilerka maría Sierra Duarte, de la UASD, así como con el apoyo técnico del Instituto de Microbiología y Parasitología (IMPA) además; la asesoría de Manuel Miguel Jordán Vidal y María Belén Almendro Candel de la Universidad Miguel Hernández de Elche. España.

Luciberky María Ramos-Osorio

Autora: Luciberky María Ramos-Osorio
Docente universitaria e investigadora en el área ambiental, actualmente doctoranda en Medio Ambiente y Sostenibilidad por la Universidad Autónoma de Santo Domingo en colaboración con la Universidad Miguel Hernández de Elche, España. Posee Maestría en Gestión Ambiental, especialización en Biología orientada a la enseñanza y licenciatura en Educación, Mención Biología y Química, además de formación complementaria mediante más de diez diplomados. Cuenta con más de quince años de experiencia docente.

Vista aérea de la confluencia entre los ríos Guzmancito y Jaya. Tomada con dron DJI mini 4 pro.

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