Las bandas armadas dominan regiones Norte y Sur de Haití

Las más influyentes instituciones patronales de Haití aseguran que el acceso a los departamentos Norte y Sur de ese país es “imposible” debido a la presencia y ataques de las bandas armadas, las protestas violentas y el bloqueo de calles y carreteras.

En relación con este caso, y objetando una versión del ministro de Exteriores en la ONU, Jean Victor Généus, donde aseguró que la situación del país está “bajo control”, los entes de empleadores la juzgaron “irresponsable”

El contenido de sus observaciones figura en una carta enviada al primer ministro, Ariel Henry, en la que manifiestan sentirse “profundamente sorprendidos” porque afirmar que el país está bajo control “no refleja en ningún caso la realidad de la situación del país”.

La comunicación al jefe de gobierno la suscriben los titulares de la Asociación de Industrias de Haití, la, Cámara de Comercio Americana en Haití, Asociación de Turismo, Cámara de Comercio e Industria y la Cámara de Comercio e Industria de Canadá.

“La conflictividad sociopolítica que reina en todo el país, desde el 13 de septiembre, ha paralizado sistemáticamente todos los sectores y actividades en todo el territorio, provocando el cierre de comercios, escuelas e incluso oficinas estatales”, apunta el sector patronal.

Han citado las escenas de saqueo e incendio de gasolineras, negocios privados y de particulares, locales de organismos internacionales e instituciones del Estado y el bloqueo de calles, mediante barricadas, que impide la circulación de bienes y personas.

Factores de la crisis

El bloqueo de gasolineras por jefes de bandas, para impedir la distribución de estos productos estratégicos, los movimientos violentos de grupos de la población para mantener este clima, y los movimientos de manifestaciones populares son hechos que describen la realidad de la vida haitiana actual”, agregan.

Admiten que las actividades están paralizadas, no se puede obtener combustible,  hospitales cerrados y sigue la ola de secuestros.

“Es imposible el acceso a los departamentos del Gran Sur y Gran Norte”, dicen, y miles de haitianos siguen desplazados de sus casas por las bandas armadas.

GUILLERMO PEREZ

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