San Diego. Los cuatro astronautas de la misión Artemis II amerizaron el viernes, tal como estaba previsto, frente a la costa de California, culminando así una misión de prueba alrededor de la Luna ejecutada a la perfección, según la NASA, medio siglo después del programa Apolo.
“Houston, aquí Integrity (apodo de la nave, ndlr). Los recibimos fuerte y claro”, anunció el comandante Wiseman tras superar la fase más peligrosa de la entrada en la atmósfera, a más de 38.000 kilómetros por horas.
Tras un breve pero angustioso apagón de comunicaciones durante su crucial reingreso, la voz de Wiseman infundió alivio al confirmar que los astronautas estaban en camino de regreso a casa. “Los escuchamos fuerte y claro”, dijo el comandante al retomar contacto con el centro de control de la misión en Houston.
“Qué viaje. Estamos estables”, agregó, e informó un código “green” para los cuatro miembros de la tripulación, que significa que estaban en buenas condiciones.
Tras despegar desde Florida el 1 de abril, los estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen, se aventuraron más lejos en el espacio que ningún ser humano antes. Regresaron con cientos de gigabytes de datos del primer viaje lunar desde la última misión Apolo en 1972.
El lunes pasado viajaron por detrás de la Luna, capturando en alta definición una imagen de la Tierra asomando detrás de una Luna majestuosa, cuyos tonos cambiaban entre gris y marrón.
Su cápsula Orion realizó un amerizaje suave, a 30 kilómetros por hora, en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, gracias a enormes paracaídas, a las 17:07 hora local (00:07 GMT del sábado), exactamente como lo había planeado la agencia espacial estadounidense.
La Armada de Estados Unidos fue en busca de la cápsula que flotaba en el océano, siguiendo un protocolo que no ha cambiado desde la misión de Neil Armstrong.
Este regreso de los tripulantes representa un alivio para las familias de los astronautas y constituye un éxito innegable para la NASA tras decenas de miles de millones de dólares, años de retrasos y muchas dudas sobre la conveniencia de relanzar el programa lunar.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, calificó el viaje como “una misión perfecta”. “Hemos retomado el envío de astronautas a la Luna”, dijo. “Esto es solo el comienzo”. “Vamos a volver a hacerlo con frecuencia, enviando misiones a la Luna hasta que aterricemos en ella en 2028 y comencemos a construir nuestra base”, agregó.
Donald Trump felicitó a la tripulación y dijo que como presidente de Estados Unidos “no podría estar más orgulloso”.
“Espero verlos a todos pronto en la Casa Blanca. Lo volveremos a hacer y luego, el siguiente paso, ¡Marte!”, escribió Trump en Truth Social
Escudo térmico
El escudo térmico de Orion, que había causado considerable preocupación a la NASA después de que se desprendieran fragmentos durante el reingreso a la atmósfera en una prueba no tripulada en 2022, aparentemente resistió los 2.700 °C generados por la fricción con la atmósfera. La agencia espacial decidió continuar con el mismo escudo térmico, pero modificó la trayectoria para reducir el riesgo. Esta decisión generó una considerable controversia. “Voy a estar pensando en ello constantemente hasta que estén en el agua”, había admitido recientemente el jefe de la NASA en una entrevista.
AGENCIAS
