POR HORACIO NOLASCO.- A finales de noviembre toqué el tema de los cuatro equipos que luchaban desde el fondo por ocupar las últimas dos plazas clasificatorias, señalando que los Gigantes eran hasta dichosos y al final avanzaron ganando 7 de los últimos 8 encuentros.
Hoy día a los cibaeños las cosas no les han salido como se esperaba, perdiendo nueve juegos de manera sucesiva. Han sido sotaneros en sus últimas tres participaciones en el round robin (igual sucedió en sus dos anteriores en el 2022-23 con 6-10 y 2023-24 con 7-11).
La estructura operativa actual de los Gigantes se creó a imagen y semejanza de Junior Noboa. Así en el 2020 llegó en un vuelo expreso Jesús Mejía acompañado del grupo que incluyó a Pipe Urueta, Wellington Cepeda, Joel Noboa, Jaylon Pimentel… El grupo se fue enquistando como pequeños tumores en la familia de Gigantes del Cibao. El primer movimiento de Mejía consistió en dejar libre a la selección 14 del Sorteo de Novatos del 2019, el Grandes Ligas Mark Vientos, siendo firmado horas después por los Leones del Escogido.
Dos finales y un campeonato le costaron caro a una novena que tenía el mejor material nativo de toda la cuenca del Caribe en sus reservas. Así vimos partir por diferentes vías a Albert Pujols, Jean Segura, Eloy Jiménez, Otto López, Oneil Cruz, Wander Franco, Elier Hernández, Junior Fernández, Gilberto Celestino, Jerar Encarnación, Steward Berroa, Maikel Franco, Luis Liberato…cambiados en su gran mayoría por fósiles vivientes.
El primer gran huevo puesto por el último jefe operativo del clan Noboa consistió en dejar pasar al receptor francomacorisano Rainiel Rodríguez en el Sorteo de Novatos, un Gigante desde que gatea, a sabiendas que los Potros no tienen un catcher nativo de nivel desde que salieron vía agencia libre Webster Rivas y Carlos Paulino (recuerdo que en principio nos vendieron sueños indicando que Agustín Ramírez, el máscara de los Marlins, se iba a integrar con los Potros).
Es tiempo que la familia Rizek vuelva a las raíces de la franquicia. Es evidente la gran inversión económica de Samir y Héctor José Rizek para mantener la novena a flote; con un estadio en buenas condiciones y un trabajo mercadológico-administrativo de primer nivel. La parte operativa ha sido el talón de Aquiles del equipo cibaeño.
Volver a los orígenes significa rodearse de gente con capacidad y vinculada a la franquicia. Después del Clásico Mundial Nelson Cruz debe ocupar el puesto que desee en su equipo de toda la vida. Igualmente gente que contribuyó a la estructura de este equipo como Juan Mercado, Félix Peguero, Jesús Campos (Chicho tiene una escuela de prospectos) y El Guapo Joel Peralta, quien es la mano derecha del gerente operativo de los Dodgers Andrew Friedman.
Sería interesante traer al macorisano Braly Guzmán, segundo al mando de los Cardenales en el área de scouts detrás de Ángel Ovalles y con experiencia en Lidom. Uno de la casa que estuvo en el primer equipo de 1996, Teuris Olivares, coach del equipo Hudson Valley, Clase A Avanzada de los NYY.
Es hora de no apegarnos a la suerte, de erradicar un personal operativo abominable y sí, es tiempo de contar con verdaderos iconos de Gigantes del Cibao.
