Imbert. El paso de los días no le quita la esperanza a Yésica González Rosario, la madre de Brianna Genao González, la niña de tres años de edad, de esperar por una noticia positiva que permita encontrar a la menor reportada desaparecida desde el 31 de diciembre del pasado año.
González Rosario dice que aunque agradece a las autoridades porque están día a día haciendo su trabajo, la angustia y desesperación de saber de su niña, cada día es más grande.
“Yo agradezco a las autoridades porque están día a día haciendo su trabajo, pero la angustia y desesperación de saber de mi niña cada día es más grande”, dijo la progenitora, en exclusiva para elCaribe.
Pide a las autoridades que la búsqueda de su hija no se apague como ha ocurrido en otros casos.
Yésica González Rosario informó que por el momento las autoridades no le ofrecen información ni respuesta sobre lo que está pasando, situación que le provoca mayor desesperación.
Aunque reside en los Estados Unidos de América, la madre de la infante lleva en su comunidad natal desde el día tres de enero a la espera de una información que permita dar con el paradero de su hija.
La familia, por parte de la abuela materna de la niña reside en el segundo nivel de una vivienda en el sector Villa Tabacalera, del municipio de Villa Bisonó (Navarrete).
“Realmente me siento agradecida por el apoyo de muchas personas que, a pesar de no conocerme le ha dolido como si fuera su hija, yo aún estoy esperando día a día una noticia positiva y con ansias de poder ver a mi niña”, indica Yesica González Rosario
Y agrega: “No quiero que el caso se pare como ha pasado con muchos”, dijo la dama. Informó que aún están interrogando a los familiares y a los vecinos.
Desesperación
En medio de un audiovisual, la madre también colocó un audiovisual en la red social instagram con el mensaje: “Aunque tus pasos no estén conmigo, mi amor te busca en el amanecer; vives en oración, en mi esperanza, y en cada latido no se rinde. Aunque el silencio duele, mi corazón te llama y espera tu regreso.
Brinna Genao González fue reportada desaparecida cuando salió junto a su abuela materna Ana María Rosario para visitar a la bisabuela de la niña, Priscila Núñez, en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, provincia de Puerto Plata.
A pesar de que las autoridades dicen que continúan profundizando la búsqueda de la menor, los familiares temen que continúe disminuyendo la cantidad del personal.
Más de cien personas apostadas, esto se ha ido reduciendo de manera significativa. Con el retiro de los agentes del FBI, también se ha visto reducir la cantidad de militares y policías.
Las autoridades insisten en que continúan trabajando para lograr tener resultados.
Las autoridades han reducido de manera significativa el despliegue de brigadas de búsqueda en la comunidad de Barrero, mientras concentran los esfuerzos investigativos en interrogatorios continuos y reiterados a familiares, residentes del entorno y personas que participaron como voluntarios en las labores iniciales.
Al concluir la misa, el arzobispo fue abordado por periodistas sobre la desaparición de varios niños, entre ellos el caso de Brianna Genao, desaparecida el 31 de diciembre, y el del niño Roldany Calderón, ocurrido el pasado 30 de marzo en Manabao, Jarabacoa, así como otros casos que han generado preocupación nacional. Monseñor Rodríguez hizo un llamado directo a las autoridades a emplearse a fondo y dar respuestas claras a la sociedad, esto a propósito de la desaparición de niños por lo que pidió que se haga todo lo posible, que se empeñen a profundidad para dar una respuesta satisfactoria, destacando que no siempre se puede saber cómo terminará un caso, pero la sociedad merece saber qué se ha hecho.
Búsqueda de menor se reduce cada vez más
Desde el pasado jueves, apenas cuatro miembros de las fuerzas de seguridad permanecían a la entrada del sector de Barrero, en el municipio de Imbert.
Además, una patrulla policial, una motocicleta del Dicrim y un vehículo con voluntarios de la Defensa Civil.
El caso sigue siendo uno del más sensible y observado en la región, en medio del clamor ciudadano por resultados concretos y justicia, y con la esperanza de que los esfuerzos investigativos permitan finalmente esclarecer el destino de la menor.
Las autoridades insisten en que la investigación sigue activa, aunque ahora con un enfoque más discreto y centrado en el análisis de testimonios.
Ante la falta de respuesta, el domingo pasado, los familiares por parte del padre marcharon para reclamar justicia.
MIGUEL PONCE
