SANTO DOMINGO.- Las estadísticas del Banco Central refieren que durante los primeros cinco meses del año los precios de la canasta básica se ubicaron cerca de los RD$50,000, pese a que más del 80% de los trabajadores obtiene un sueldo base por debajo de ese monto.
Los datos apuntan que la canasta alcanzó un valor exacto de RD$49,268.36 aun cuando los datos de la entidad reguladora en su Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) demuestran que para el primer trimestre del 2026, los montos más altos de la población alcanzan RD$49,071.28 y los más bajos hasta RD$7,204.38 según el cálculo realizado conforme a sus ingresos reales por hora, las horas trabajadas a la semana y el sector laboral.
En el sector privado, el análisis muestra que el salario más bajo es percibido por RD$7,206.41 (decil 1), mientras que el cruce de los RD$50,000 ocurre justo cuando se llega al decil 9, donde el promedio mensual roza los RD$50,093.16, reflejando que el 80% de los empleados privados gana menos de esa cifra.
Para el trabajador público, los sueldos varían desde RD$7,206041 (decil 1) hasta RD$49,071.28 (decil 9), reflejando que el 90% de los servidores en el área ni siquiera alcanzan los 50,000 pesos en el mes.
En el caso de los informales o por cuenta propia, el decil 1 promedia RD$7,204.38 y el decil 9 solo RD$45,278.59 mensuales, evidenciando que ni siquiera el 90% del área gana más de RD$50,000, aun cuando incidieron en el 54.1% en la fuerza laboral durante el 2025.
Ante estos datos, el presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Gabriel del Río Doñe, calificó la situación de preocupante al mencionar que el sistema económico nacional no permite que los asalariados vivan en condiciones dignas laborales ni prioiza sus condiciones de vida.
“El sistema económico que tenemos en este país es fundamentalmente para hacer posible que los ricos sean más ricos, más poderosos, y los pobres más pobres porque a los asalariados, bajo ninguna condición, les permiten vivir con dignidad a la gran mayoría de los dominicanos… es sumamente difícil para los trabajadores”, lamentó.
Aunque reconoció que el Estado dominicano “ha hecho grandes esfuerzos para mejorar las condiciones” laborales en el colectivo, la preocupación permanente sobre el costo de la vida entorpece estos esfuerzos, adjudicándolo a la macroeconomía, cuyo objetivo, a su parecer, responde a que el trabajador tenga salarios por debajo de la realidad económica. Bajo esa línea de pensamiento, el presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael “Pepe” Abreu, manifestó que lo documentado por el Banco Central confirma lo que el gremio sindical establece, sin importar los aumentos salariales que figuran en la tarifa del sector público y privado.
“La mayoría de los aumentos salariales que figuran en la tarifa del sector privado y ni se diga del sector público, porque este salario hace tiempo que no se reajusta para todos los sectores trabajadores de ese sector en general, se han quedado muy por debajo del costo de la canasta familiar”, concretó.
El dirigente de la Asociación Nacional de Enfermería, Mariano Suazo, denunció que, aun cuando el gremio registró un aumento salarial del 25%, muchos de los integrantes poseen sueldos por debajo de los 20 mil pesos (como quedó demostrado en la encuesta del Banco Central) y aun así tienen que hacer frente a los gastos diarios.
Pluriempleo
Considerando que más de 100 mil personas poseen más de un trabajo para cubrir sus gastos, Del Río expresó que esta realidad disiente de la calidad de vida establecida por norma general y lo ideal debería corresponder a un empleo que le permita dedicar tiempo a actividades extracurriculares y el descanso.
“Es lamentable porque el esfuerzo que tienen que hacer es extraordinario, es un esfuerzo en el que tienen que trabajar 12, 14, hasta 16 horas para poder cumplir con unos ingresos mínimos que, en muchos casos, aun trabajando todas estas horas, no les permite vivir con dignidad. El multiempleo es una desgracia porque obliga, exige demasiado esfuerzo físico al trabajador que lo realiza”, indicó.
A su parecer, esta práctica se desliga de los derechos exigidos por los trabajadores del siglo pasado, cuyo reclamo establecía un máximo de ocho horas por jornada, y hoy en día el costo de la vida obliga al empleado a buscar nuevas fuentes de ingreso.
NALPHY MARTINEZ
