SANTO DOMINGO.- En las elecciones de 2024, cuando se anunció una alianza entre la Fuerza del Pueblo (FP), el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), tres de cuatro partidos mayoritarios que tenía entonces el sistema, se pensó que el impacto de ese acuerdo denominado Rescate RD, sacudiría el escenario electoral y que el gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM) no la tendría fácil para mantenerse en el poder.
El resultado fue exactamente al revés, el PRM no solo concentró mayor poder que el que había conquistado en 2020, sino que se convirtió en el partido con mayor poder acumulado en la historia democrática del país en los últimos 60 años.
Como ocurrió en 2024, las alianzas entre partidos grandes en los últimos siete procesos de votación para el nivel presidencial, han demostrado que casi nunca logran éxito electoral y los partidos y candidatos que han ganado no han necesitado esos acuerdos.
Recientemente, el líder y presidente del PLD, Danilo Medina, organización que ocupa el tercer lugar conforme al resultado de las elecciones de 2024, dijo que su partido no hará alianza que no encabece la organización. Ante la postura del líder de la organización, es relevante el ejercicio sobre qué tan exitosas han sido las alianzas electorales en los procesos electorales de los últimos 24 años.
De siete elecciones presidenciales que ha tenido el país desde el 2000 al 2024, en cinco casos, dos de los tres partidos que han ganado no han tenido alianzas electorales para el nivel presidencial.
En las elecciones de 2000 compitieron el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cada uno con candidato propio y venció Hipólito Mejía por el PRD, con el 49.9% de los votos.
El PRD estaba en la oposición y logró ganar con el voto dividido del PLD y el PRSC, que había tenido una victoria electoral en alianza en la segunda vuelta de las elecciones de 1996, acontecimiento del que se cumplirán 30 años en junio próximo.
En las elecciones siguientes, en el 2004, el PRSC que venía en caída desde 1996, no hizo alianza con ninguna de las organizaciones que polarizaron esa elección, el PRD y el PLD.
Esa votación la ganó Leonel Fernández del PLD con el 58% de los votos, el PRD con Mejía como candidato a la reelección, obtuvo 35% y el PRSC, 8% con Eduardo Estrella.
Fernández y el PLD lograron ese alto nivel de votación a pesar de que estaban en la oposición y el mismo voto que le había dado la victoria en 1996, acudió dividido a esa cita con las urnas.
Para las elecciones de 2008, el PLD volvió a ganar sin alianza con los partidos mayoritarios.
En esa ocasión Fernández logró 53% de votación como candidato a la reelección, mientras que el PRSC bajó al 4% con el fallecido Amable Aristy Castro como candiato presidencial.
El PRD subió al 40% de un 35% que había alcanzado en las votaciones de 2004 con Mejía como candidato a la reelección. Para los comicios de 2008, el PRD postuló a Miguel Vargas, como candidato al Poder Ejecutivo.
En las votaciones de 2012, el PLD había completado dos periodos consecutivos en la Presidencia de la República. Para esos comicios logró una alianza con el PRSC y retuvo el poder para un tercer periodo consecutivo al frente de la administración pública.
En 2016, el PRSC cambió de aliado, hizo un acuerdo con el PRM, pero no ganaron la elección. En esas votaciones, el hoy presidente Luis Abinader se postuló por primera vez a la Presidencia de la República y alcanzó un 35% de los sufragios a su favor.
La alianza de dos partidos mayoritarios, el PRD y el PLD, logró una victoria de 61.76% en el nivel presidencial en esas votaciones y así el PLD logró mantenerse en el poder por cuatro periodos consecutivos, algo que nunca había ocurrido en la historia del país en la etapa democrática.
En 2020, comicios en los que el PLD se dividió, la FP de recién creación y sin participación electoral previa, no hizo alianza con el PRM para el nivel presidencial, pero la organización con Abinader como candidato presidencial, ganó las elecciones con el 52% de la votación.
La alianza entre el PLD y el PRD, ambos partidos mayoritarios, fue derrotada y solo alcanzó el 37% de los sufragios, a pesar de que estaban en el poder.
La alianza de la FP y el PRM en 2020, fue parcial para algunas provincias y municipios, un modelo parecido al que se repitió con Rescate RD en 2024.
Alianza de 1996, la más exitosa
Las elecciones de 1996, cuando el escenario estaba dividido en tres partidos, todos con más de dos dígitos en la votación previa en 1994, se experimentó por primera vez el modelo de segunda vuelta electoral y fue el inicio de alianzas entre partidos grandes.
Para esas votaciones se prohibió la reelección presidencial y el PRSC que ocupaba la presidencia por diez años consecutivos, estuvo en la encrucijada de competir sin su líder, Joaquín Balaguer.
En una estrategia desarrollada entre el PLD y el PRSC, el partido morado que en 1994 había logrado solo el 13% de los votos, escogió a Leonel Fernández como candidato presidencial y se colocó en segundo lugar de las preferencias del electorado y dejó atrás al PRSC, que ocupaba el poder. Es la única vez en la historia electoral del país, que un partido en el gobierno sufre una caída que lo lleva al tercer lugar en las votaciones.
Jacinto Peynado fue el candidato presidencial del Partido Reformista y obtuvo el 15% de los votos en la primera vuelta. Definido el escenario, Balaguer y el PRSC hicieron un pacto con el PLD y Leonel y así lograron la victoria en las votaciones del 30 de junio de 1996, con el 51%, mientras que José Francisco Peña Gómez, alcanzó el 48% de los sufragios.
Alianza Rosada y Rescate, dos fracasos
Para las elecciones de 2006, el PRSC y el PRD hicieron un acuerdo para las elecciones congresuales y municipales en contra del PLD, que había vuelto a la Presidencia dos años antes con escasa representación congresual por la victoria que cosechó el PRD en las votaciones intermedias de 2002.
Ese acuerdo fue un fracaso, el PLD conquistó por primera vez la mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados y obtuvo la mayoría de las alcaldías.
Otro fracaso en alianza de nivel congresual y municipal fue el acuerdo Rescate RD de 2024. El PRD, el PLD y la FP sufrieron una derrota por parte del PRM y 21 organizaciones minoritarias aliadas al partido de gobierno en la que obtuvieron la más amplia mayoría municipal que partido alguno haya logrado, el 85% de los municipios y distritos municipales quedaron en manos de esa coalición. Igualmente, logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y el control del Senado. La oposición apenas logró tres senadores.
Frente opositor 2020, modelo éxito
Un modelo de alianza para los niveles congresual y municipal que resultó exitoso fue el frente opositor de 2020.
El acuerdo involucró unos 12 partidos, incluida la FP, para entonces un desprendimiento reciente del PLD que participó en una alianza encabezada por el PRM. Ese acuerdo logró la mayoría de alcaldías, y senadurías.
Minoritarios suman al triunfo de los grandes
Contrario a lo que ocurre con las alianzas entre partidos grandes, la suma de organizaciones pequeñas a los grandes proyectos sí empujan al éxito en las urnas, conforme a los resultados de las elecciones presidenciales. Por ejemplo, el PRM ha ganado dos veces la presidencia, pero en el recuadro no logra el 50+1, los votos. En las elecciones de 2024, los aliados pequeños el aportaron 9.1% al PRM que en su recuadro alcanzó 48.43% y en 2020, el PRM logró en su boleta, 48.70% y los seis aliados le sumaron 3.04% y así alcanzó el 52% que le dieron el triunfo en primera vuelta. Lo propio ocurrió con el PLD en cuatro elecciones presidenciales consecutivas que ganó. Solo en las elecciones de 2016, cuando esa organización con sus aliados alcanzó 61.76%, el PLD en su recuadro superó el 50% de votos.
Alianza 2028
Todo el que quiere aliarse con nosotros, que se alíe. Bienvenido. Pero que no espere nadie que el PLD lo va a apoyar”, Danilo Medina
No es el momento
Es extemporáneo en las fuerzas opositoras estar hablando de alianza electoral en estos momentos”, Roberto Rosario, dirigente de la FP.
YANESSI ESPINAL
