SANTO DOMINGO.- El humorista dominicano Miguel Céspedes abrió su corazón en una entrevista donde repasó su historia de vida, marcada por la escasez, el trabajo duro y una profunda vocación artística.
Criado en un hogar humilde y sostenido por el esfuerzo de su madre, Miguel asumió desde joven múltiples oficios mientras descubría en el arte un refugio y una forma de expresión.
Con fe, disciplina y constancia, logró abrirse camino en la comedia, entendiendo que el éxito no está en llegar rápido, sino en mantenerse con valores. Sorprendido y anonadado quedó con los primeros RD$100 mil pesos que ganó de una película.
Su alianza artística con Raymond Pozo, consolidada por más de tres décadas, y personajes que forman parte de la cultura popular dominicana, definen una carrera sostenida por el respeto del público.
Más allá de premios y reconocimientos, Céspedes afirma que su mayor logro es seguir siendo cercano a la gente y aportar a las nuevas generaciones, dejando un legado donde el humor es servicio, identidad y compromiso social.
MARIA JIMENEZ
