Santiago. El extraordinario crecimiento inmobiliario que experimenta Santiago no puede continuar siendo gestionado exclusivamente desde una perspectiva municipal, debido a que la expansión urbana, movilidad, agua, drenaje, energía, residuos, el suelo, servicios y los impactos ambientales desbordan las fronteras administrativas.
La preocupación fue externada por los integrantes del Colectivo de Investigadores y Consultores (Strategius), entidad que considera que la construcción de viviendas, torres de apartamentos, hoteles, centros comerciales, establecimientos de salud, naves industriales y otros desarrollos constituye una importante oportunidad económica, pero también plantea una responsabilidad territorial proporcional a la magnitud de las inversiones.
En ese sentido, hace un llamado al sector inmobiliario y de la construcción, así como a la alcaldía de Santiago de los Caballeros, debe asumir una responsabilidad activa en la construcción de un modelo de ordenamiento territorial metropolitano y regional que articule al municipio cabecera con los municipios de Puñal, Tamboril, Licey al Medio y Villa González.
El colectivo pide prestar atención especial a la situación de los distritos municipales de Santiago Oeste, San Francisco de Jacagua y Hato del Yaque.
Entiende que el plan debe contar con el apoyo de los fondos especiales del ministerio de la presidencia y su Viceministerio de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Regional.
“Santiago no es un conjunto de solares privados ampliados. Es un sistema urbano colectivo donde cada proyecto consume capacidad vial, agua, energía, drenaje, suelo, paisaje y espacio público que pertenecen a todos”, sostiene.
El colectivo recordó que durante 2025 se acumularon en Santiago más de 5.1 millones de metros cuadrados de construcción, evidencia de una dinámica inmobiliaria que requiere mayores capacidades de planificación, regulación y coordinación intermunicipal.
Promotores de viviendas
Strategius hizo un llamado especial a la Asociación de Promotores y Constructores de Vivienda del Cibao (Aprocovici) y a las empresas inmobiliarias para que conviertan su capacidad de inversión en una fuerza aliada del ordenamiento territorial.
La institución afirmó que el cumplimiento de los requisitos mínimos para obtener una licencia de construcción no debe considerarse suficiente frente a proyectos que transforman significativamente el territorio.
“El desarrollador inmobiliario tiene que evaluar también la capacidad del territorio para recibir su inversión: movilidad, agua potable, aguas residuales y pluviales, energía, arborización, espacio público, paisaje, gestión de residuos, riesgos y resiliencia urbana”, señaló.
Strategius sostuvo que el marketing inmobiliario y las imágenes tridimensionales pueden mostrar cómo será un proyecto, pero no responden por sí solos a la pregunta de cómo ese proyecto contribuirá a construir una ciudad mejor y más sostenible.
La entidad propuso que el Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros, en lugar de concentrar exclusivamente sus esfuerzos en el territorio municipal, lidere una agenda de cooperación técnica metropolitana con Puñal, Tamboril, Licey al Medio y Villa González. Refiere que la cooperación debería incluir apoyo para fortalecer las oficinas municipales de planeamiento urbano, capacitar y especializar técnicos.
Ven necesario trabajar en transformar territorio
Los expertos en tema urbano consideran particularmente importante que los municipios vecinos puedan disponer de arquitectos, urbanistas, ingenieros, especialistas ambientales, geógrafos, expertos en movilidad y otros profesionales capaces de responder al acelerado proceso de transformación territorial.
“No es razonable exigir un ordenamiento metropolitano si los municipios que forman parte de la expansión funcional de Santiago no cuentan con oficinas de planeamiento suficientemente equipadas y técnicos especializados”, expresó la entidad.
Strategius llamó igualmente a aprovechar la experiencia acumulada por las instituciones que durante años han trabajado en planificación estratégica y territorial en Santiago. Recordó que el Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES) ha facilitado procesos de concertación con el sector privado, constructores y otros actores para impulsar instrumentos de planificación municipal, y que esa memoria institucional debe ser aprovechada, no ignorada. Asimismo, destacó que el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial de Santiago (PMOT) constituye un instrumento fundamental para organizar el territorio.
MIGUEL PONCE
