Proponen ajustes de tipo económico por la crisis en Oriente Medio

Los dos profesionales de RD plantean alzas graduales a los combustibles, reducir gastos y subsidios focalizados

SANTO DOMINGO.- Los economistas Jaime Aristy Escuder y Andrés Dauhajre Hijo (Andy) recomendaron ayer aplicar ajustes graduales a los precios de los combustibles, reforzar la austeridad en el gasto público, focalizar subsidios y preservar la inversión pública para enfrentar el impacto económico que podría generar la crisis internacional derivada del conflicto entre Irán, Israel y EE.UU.

Dauhajre planteó que la carta más segura frente a un escenario internacional tan incierto es mantener una política económica racional, aunque implique costos políticos. Consideró que el país debe recuperar el mecanismo de ajuste semanal de los combustibles, sin trasladar todo el impacto de golpe, pero sí avanzar poco a poco, de manera progresiva, como ocurrió en otros momentos cuando se produjeron aumentos de cinco y luego de 10 pesos.

Mientras, Aristy Escuder indicó que no existe otra alternativa que reducir gastos improductivos, porque ningún país puede sostener indefinidamente subsidios crecientes si no cuenta con financiamiento externo para cubrir esos agujeros. A su juicio, deben eliminarse todos los gastos que no aporten al contribuyente dominicano y, al mismo tiempo, revisar subsidios generalizados que no llegan a quienes realmente los necesitan.

Ambos economistas analizaron la situación internacional, incluyendo lo inherente a la reunión celebrada ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU, en la que, por ejemplo, China y Rusia vetaron una resolución que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz y que exigía a Irán el cese inmediato de los ataques contra buques comerciales.

El tema fue abordado en la Entrevista Especial de elCaribe y CDN, conducida por Nelson Rodríguez, director general, junto a los periodistas y comentaristas Héctor Marte Pérez, Katherine Hernández, Yanessi Espinal, Federico Jovine y Martín Polanco. En ese escenario, se les preguntó a Aristy Escuder y a Dauhajre cómo abordar este proceso y la cuestión que vive el mundo (por lo de Medio Oriente), desde la perspectiva de República Dominicana y cuál tendría que ser el resultado para este país. Parte de la respuesta de Jaime Aristy Escuder indica que esa reunión en Naciones Unidas es producto de una expectativa clara de aumento de precios a nivel mundial.

Explicó que no solo se trata de los combustibles, sino también de los alimentos, debido a que por el estrecho de Ormuz pasan insumos fundamentales para fabricar fertilizantes que luego son utilizados en la producción agrícola.

Según dijo, una interrupción en ese flujo puede traducirse en dos escenarios: mayores costos de producción o una reducción de la productividad. Si se utilizan menos fertilizantes, se reduce la producción agrícola y, si la demanda se mantiene igual o sube, los precios terminan subiendo. “Nosotros tenemos que estar preparados a un aumento de precios”, advirtió Aristy Escuder, al señalar que el país enfrentará un empuje de costos importante a nivel internacional, lo que se conoce como inflación importada.

Explicó que ya ese fenómeno comienza a sentirse con el aumento de los fletes y con el incremento de los precios del diésel y de otros combustibles utilizados en el transporte. “Inmediatamente comenzaron a subir los precios del diésel y de otros combustibles que se utilizan para el transporte, pues inmediatamente ya hay un empuje de costos. Ese empuje de costos nosotros lo vamos a ver, lo vamos a experimentar”, expresó.

Martín Polanco, Katherine Hernández, Nelson Rodríguez, Manuel Estrella, Jaime Aristy Escuder, Andy Dauhajre, Félix M. García C., Yanessi Espinal y Federico Jovine, en la parte preliminar de la entrevista en la que se abordaron diversos temas del ámbito económico.

Aristy Escuder, que además de economista es matemático, señaló que República Dominicana ha tenido cierto margen en los primeros meses del año debido a una apreciación transitoria del peso de 3%, lo que ha ayudado a amortiguar parte del subsidio a los combustibles y del impacto de la inflación importada. Sin embargo, sostuvo que esa situación se revertirá y que será necesario explicarle a la población qué ocurrirá con los precios de los alimentos.

Recordó que en 2022 ya hubo un subsidio a los fertilizantes y consideró que el Gobierno podría verse obligado nuevamente a aplicar ayudas en áreas sensibles, como fertilizantes, maíz, trigo y otros insumos esenciales. Planteó, por ejemplo, que si el Estado busca evitar que aumenten el pollo y los huevos, podría verse obligado a subsidiar el maíz. De igual manera, si se busca evitar un aumento en el precio del pan, podría tener que subsidiarse el trigo.

Pero advirtió que cualquier subsidio adicional implicará un mayor gasto público y, por tanto, un aumento del déficit fiscal. “En vez de que tú tengas 3.5, probablemente tengas 4.5 o 5% de déficit del Gobierno”, afirmó.

Y recordó que las reservas internacionales del Banco Central, que rondan los RD$16,000 millones, no pueden utilizarse libremente porque tienen como contraparte una deuda de 900,000 millones de pesos de esa institución. Advirtió que debe manejarse con mucha prudencia el uso de las reservas para evitar situaciones como las que enfrentaron Venezuela y Argentina, que generó un proceso hiperinflacionario.

Si acaba rápido es mucho mejor

A juicio de Aristy Escuder, lo más conveniente para República Dominicana y el mundo es que el conflicto termine rápidamente, sin una destrucción masiva de infraestructura y con la reapertura del estrecho de Ormuz. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha dicho que aunque el conflicto tenga una duración corta, “el golpe está dado”, por el impacto que ya existe sobre las finanzas públicas y mercados globales.

A partir de eso, se les pidió a Aristy Escuder y a Dauhajre cinco recomendaciones concretas para República Dominicana. Para Andy la prioridad debe ser retomar la iniciativa de ajustar semanalmente los precios de los combustibles. Dijo que no se trata de recuperar de golpe todo el déficit acumulado por subsidios, sino de avanzar poco a poco. “Yo comenzaría a recuperar de nuevo la iniciativa del ajuste semanal de los precios de los combustibles”, apuntó. Desde su óptica, esa medida debe acompañarse de una política radical de recortes del gasto improductivo. Jaime Aristy coincidió con ese planteamiento y dijo que es obligatorio reducir gastos porque no existe otra forma de sostener subsidios crecientes.

Explicó que muchos subsidios pueden focalizarse mejor y que existen asignaciones sociales que hoy no están llegando a quienes realmente las necesitan. Eso, según expresó, permitiría liberar recursos y destinarlos a otras actividades. A la vez, defendió la necesidad de proteger la inversión pública, porque podría servir para amortiguar el impacto negativo sobre la actividad económica.

Desde que empezó el conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos, el Gobierno dominicano ha reforzado políticas sociales, ha anunciado subsidios a los fertilizantes y ha mantenido un monitoreo sobre los precios de los combustibles.

Andy Dauhajre y Jaime Aristy Escuder conocen al detalle lo que ocurre en el mundo.

También se han producido dos aumentos de los combustibles, mientras el Estado incrementa el monto de los subsidios. Sobre ese punto, Andy Dauhajre opinó que el Gobierno ha sido excesivamente prudente y que existe demasiado temor a tomar medidas que puedan ser malinterpretadas. “Yo tengo la impresión de que el Gobierno pudo haber desarrollado una campaña comunicacional más efectiva para explicarle a la población qué es lo que se está viviendo”, sostuvo.

Indicó que el Gobierno debió explicar con más detalle que la crisis no es responsabilidad ni de las autoridades ni de la oposición, sino de una situación internacional sin precedentes recientes.

“Yo no recuerdo en el pasado algo similar”, afirmó, al referirse a la posibilidad de un escalamiento incontrolable del conflicto. Dijo que, en este contexto, incluso los modelos económicos tradicionales pierden relevancia y lo que procede es diseñar escenarios.

Mencionó que puede existir un escenario de contención, un escenario de escalamiento y un escenario apocalíptico. Dauhajre señaló que el Gobierno parece sentirse confiado porque dispone de recursos suficientes para hacer frente a la situación (los US$16,000 millones en reservas del BCRD), y que el Gobierno central tenía a febrero RD$322 mil millones depositados entre el Banco de Reservas y el Banco Central.

A eso agregó los 100 mil millones de pesos de las dos últimas emisiones de bonos internos, por lo que estimó que al cierre de marzo de 2026 podrían existir alrededor de 400 mil millones de pesos en depósitos. “O sea, colchón existe”, expresó Andy Dauhajre, acostumbrado a abordar los temas sin muchos rodeos.

Los dos invitados respondieron a cada una de las preguntas colocadas sobre la mesa.

Hay que explicarle la situación al pueblo

Dauhajre aclaró que el “colchón” existente no puede ser una excusa para mantener congelados los precios de los combustibles. Recordó que en 2008, cuando el petróleo alcanzó los US$150 por barril, el Gobierno aplicó 16 aumentos en los precios de los combustibles en cinco meses. “Fue mandando señales a la población”, rememoró.

Explicó que hay dos mecanismos de ajuste: uno basado en racionamiento y otro basado en precios. Dijo que prefiere el segundo, porque el primero es más traumático y termina aplazando el problema hasta que ocurre un ajuste brusco. En ese punto recordó la experiencia de Joaquín Balaguer, cuando el precio del galón de gasolina pasó de seis a 20 pesos. “Yo prefiero el ajuste semanal poco a poco”, insistió.

A su juicio, todavía hay tiempo para que la racionalidad se imponga y para explicarle a la población la necesidad de aceptar la disciplina del sistema de precios.

MARTIN POLANCO / EL CARIBE

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