Provincia Duarte: Un pacto por la paz social y el desarrollo sostenible

POR WIILIANS DE JESUS SALVADOR.- La provincia Duarte, ubicada en el corazón del Cibao, es un símbolo de identidad nacional. Destaca no solo por la Loma de Quita Espuela, un valioso bosque húmedo, Reserva Científica, por su biodiversidad, manifestada en los cientos de ríos que en ella nacen, formando hilos de plata entre el frondoso follaje. Esta tierra, que ha visto nacer a próceres y héroes que lucharon en la guerra restauradora, ha defendido valientemente los valores democráticos, cimentando su historia en principios cristianos y un incansable trabajo por el bienestar y el desarrollo sostenible.

Duarte es conocido como el granero agrícola del Cibao, con vastos campos de arroz y el mejor cacao del mundo, que inicia su travesía hacia el exigente mercado internacional desde el puerto de Sánchez. Sin embargo, enfrenta el desafío de equilibrar su rica herencia histórica con la necesidad de un desarrollo inclusivo que integre a todos los sectores de sus municipios y distritos. Es fundamental promover la paz social y garantizar la seguridad jurídica, elementos clave para fomentar la inversión local y extranjera.

Raíces que definen una región. San Francisco de Macorís, la capital de la Provincia Duarte fue fundada el 20 de septiembre de 1778. El nombre se le atribuye a Fray Juan Borgoñón de la orden Franciscana, quien llegó con el propósito de evangelizar a la población. Con el tiempo, esta ciudad se transformó en un centro económico y cultural, gracias a su ubicación estratégica y la visión de sus fundadores. Fue la terminal del tren del nordeste. Su historia está marcada por la lucha por la soberanía y la democracia, con figuras como el fundador de la sociología dominicana, Pedro Francisco Bonó, quien escribió la primera novela social, El montero. Hoy, una calle perpetúa su memoria en esta provincia de 308,353 habitantes.

Motor agrícola del nordeste. La economía de Duarte gira en torno al campo, siendo pionera en la producción de cacao de calidad premium, además de cultivos de arroz y café. «El cacao de aquí es el alma de nuestro sustento; sus precios son como si fuesen pepitas de oro en el mercado internacional», comenta un agricultor local mientras seca granos al sol. Este sector rinde homenaje a don Héctor José Rizek Llabaly, conocido como “El Padre del Cacao Dominicano”, cuya pasión por la agricultura ha impactado a toda la zona.

La ganadería complementa esta rica producción, aunque enfrenta retos como la fluctuación de precios y la migración de jóvenes en busca de mejores oportunidades. No obstante, el doctor Joselyn Rodríguez Conde sigue apostando por la ganadería, dotando a la finca de la mejor genética bovina. Las nuevas generaciones continúan este legado, como lo demuestra Darío Oleaga de Queso Oleaga, elaborado con leche de vacas del nordeste, así como la emblemática Leche Carnation producida por Nestlé en San Francisco de Macorís.

Realidad actual, Juventud, infraestructura y esperanza. El desempleo y la migración juvenil son problemas que marcan la agenda social. Según estadísticas oficiales, el 22% de los jóvenes en Duarte ni estudia ni trabaja. Además, se requieren mejoras en infraestructura, salud y educación. Sin embargo, San Francisco de Macorís está viendo un crecimiento en comercios, centros educativos y servicios financieros. «Estamos viendo inversiones que antes no imaginábamos, nuestro compromiso acelerar el motor del desarrollo «, expresa el empresario de telecomunicaciones Eugenio Vargas.

La cultura, esencial en cualquier sociedad, también necesita un impulso; se propone la creación de espacios culturales que honren a figuras como el laureado pintor y escultor Iván Tóbal.

Un desarrollo con rostro humano. Honrar este legado implica una mirada hacia el futuro. Organizaciones como el Consejo Regional de Desarrollo (CRD) están comprometidas con proyectos agrícolas sostenibles y educación ambiental. Jóvenes emprendedores están innovando en agrotecnología y turismo ecológico, mientras que grupos artísticos rescatan y celebran tradiciones. «Queremos que Duarte no solo viva de su pasado, sino que construya un futuro promisorio para todos», expresa Ysócrates Peña Reyes, director ejecutivo del CRD.

El camino hacia el desarrollo no es sencillo; se requiere inversión en infraestructura vial, acceso a financiamiento para pequeños productores y políticas que retengan el talento joven. Esta es una responsabilidad compartida que debe dar forma a un plan de desarrollo sostenible para la provincia y el nordeste.

Como señala el Padre Isaac García de la Cruz, honorable rector de la Universidad Católica Nordestana (UCNE), «la semilla del progreso ya está sembrada; ahora hay que regarla con diálogo y unidad». La historia nos insta a no detenernos, la región tiene la oportunidad de escribir un nuevo capítulo donde el desarrollo sostenible, no hay espacio para la utopía.

Hoy, este desafío se traduce en una lucha por un futuro donde nadie quede atrás. Desde el Listín Diario, tribuna del diálogo abierto, invito al liderazgo comunitario, empresarial, político y popular a unir esfuerzos en pro del desarrollo sostenible de la provincia Duarte, bajo el marco del Foro de la Provincia Duarte, propuesto por don Miguel Franjul, director del Listín Diario.

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