San Francisco de Macorís, aunque cuenta con dos hospitales, recibe una atención médica a medias. Mientras el Hospital San Vicente de Paúl trabaja en condiciones deplorables, el nuevo centro de salud regional, Ángel María Gatón, comenzó a realizar consultas médicas en varias especialidades hace apenas dos semanas, tras haber sido inaugurado el pasado 2 de noviembre y haber entrado la primera fase en funcionamiento el 15 de diciembre de 2025.
Ginecología, pediatría, gastroenterología, así como el laboratorio, ya están dando sus servicios. Sin embargos, los internamientos, emergencias, otras especialidades y cirugías se realizan en el San Vicente de Paul, lo que sugiere un desplazamiento importante para los pacientes y doctores.
De acuerdo a los comerciantes que se encuentran en la parte frontal del hospital, cruzando la avenida, el movimiento de pacientes y ambulancias comenzó hace aproximadamente dos semanas, luego de que se denunciara que el hospital no había entrado en funcionamiento tras haberse cumplido el plazo para iniciar a brindar los servicios.
Condiciones en el San Vicente de Paúl
En un estado alarmante se encuentra actualmente el Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl, un centro médico llamado a cubrir las necesidades de salud no solo de San Francisco de Macorís, sino también de las provincias Samaná, María Trinidad Sánchez y Hermanas Mirabal.
Durante un recorrido realizado por Listín Diario, se constató cómo pacientes, entre ellos adultos mayores, reciben atenciones médicas sentados en banquetas dentro de la unidad de emergencias, mientras esperan la disponibilidad de alguna de las pocas camas con las que cuenta el área.
Una situación que se repite en distintos departamentos del hospital
“En emergencia son diez camas, dos más en RCP, dos en ginecología, una en triage y un total de 5 más distribuidas en otras áreas” explicó un miembro del personal de emergencia.
La alta demanda de servicios médicos sobrepasa la capacidad operativa del centro cuyo flujo de pacientes excede los recursos disponibles.
“Según nos dicen va a ser más grande. Pero oigo que van a venir pacientes de todos los lados, si de Samaná llega un referimiento hay que aceptarlo, de La Romana, de donde sea” expresa el personal.
Esta situación estaba llamada a mejorar con la entrada en funcionamiento de la primera fase del Hospital Regional Ángel Gatón, sin embargo, estos planes se han visto frustrados tras el reciente desplome de una parte de los plafones de su techo en la unidad de emergencias, lo cual retrasa su plena operatividad.
Asimismo, el personal consultado asegura que esta realidad no siempre fue así y que este desgaste progresivo se produjo luego de la pandemia entre 2020 y 2021.
“Es después del COVID que estamos así, la sala llena y llena. Antes tus venias a la emergencia y encontrabas cama vacía, la emergencia era más pequeña y aun así había camas disponibles, ahora es esperando a que salga uno para atender otro”.
En tanto, familiares de pacientes denuncian las malas condiciones de la infraestructura del hospital y describen las dificultades que enfrentan al acudir por atenciones.
“Yo tengo un hijo diabético y lo llevo a darle seguimiento en su pie, pero eso no está apto para una persona. Los baños dan asco, sin limpiar, sin agua, espero que nunca se me ofrezca necesitarlo para mi” concluye Maria Herrera, residente.
Obispo llama a prestar atención
El obispo de la diócesis de San Francisco de Macorís, Monseñor Ramón Alfredo de La Cruz Balderas hizo un llamado a las autoridades a prestar atención a las condiciones deplorables en las que se encuentran en el hospital San Vicente de Paul.
Indicó que por la construcción del nuevo hospital Ángel María Gatón, no se le inyectó el presupuesto necesario al San Vicente de Paúl, contando con que se movería todos los servicios hacia esta nueva instalaciones.
Hizo un llamado a tomar en consideración el trabajo que supone para los pacientes y médicos el traslado desde las consultas hacia el área de internamiento entre un hospital y otro, además a que se finalice lo antes posible y se dé inicio formal en las nuevas instalaciones médicas del Ángel María Gatón.
ASHLEY MARTINEZ / HENSY MARTINEZ / LISTIN DIARIO
