Santiago acelera su transformación económica con turismo especializado

Madrid, España.- Santiago de los Caballeros avanza en la construcción de un modelo económico que va más allá del turismo tradicional y se apoya en actividades de alto valor agregado, capaces de dinamizar la inversión privada, elevar el gasto promedio por visitante y fortalecer la estructura productiva local.

La apuesta no es coyuntural ni responde a una moda, sino que es el resultado de años de planificación, expansión de infraestructura, mejoras en conectividad y una coordinación sostenida entre el sector público y el privado. Ha quedado claro y ayer fue revalidado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), en la capital española.

El enfoque que hoy marca la agenda de la Ciudad Corazón se concentra en segmentos como el turismo de reuniones, congresos y eventos (MICE), el turismo médico, el académico y el deportivo, áreas que generan mayor derrame económico, menor estacionalidad y una relación más directa con sectores como la construcción, los servicios profesionales, la educación superior, la salud privada, la gastronomía y el comercio. Así se explicó claramente.

Desde esta perspectiva, Santiago se posiciona como un polo urbano del interior del país con capacidad real para competir en mercados especializados, apoyado en una infraestructura que ha venido creciendo de manera sostenida y en una narrativa económica que privilegia la planificación, la inversión y la rentabilidad social.

El ingeniero Manuel Estrella, uno de los principales impulsores de esta visión, ha sido enfático en señalar que el desarrollo turístico no puede medirse únicamente por la presencia de playas. A su juicio, las ciudades sin litoral tienen en el turismo de eventos, reuniones y deportes una vía legítima y probada para atraer visitantes, generar consumo y proyectarse internacionalmente. “Hay un turismo de reuniones y eventos que mueve economías completas. Un evento es turismo, el deporte es turismo, y también es cultura”, aseguró, al referirse al impacto que pueden tener actividades de escala internacional en una ciudad como Santiago.

Estrella vincula esta estrategia con inversiones públicas que han creado condiciones favorables para el crecimiento. Destaca que infraestructuras desarrolladas con apoyo del Gobierno, como las asociadas a eventos deportivos internacionales, han dejado capacidades instaladas que hoy permiten pensar en un calendario sostenido de actividades con impacto económico medible. La experiencia de grandes eventos, desde su punto de vista, demuestra que la movilización de decenas de miles de personas en torno a un espectáculo genera consumo en hoteles, transporte, restaurantes y comercio, lo que activa cadenas productivas completas.

La estrategia económica de la Ciudad Corazón prioriza turismo de reuniones, salud, cultura y conectividad aérea.

El turismo MICE ocupa un lugar central dentro de esta estrategia por su capacidad para multiplicar ingresos. Datos manejados por actores del sector indican que un turista de reuniones puede gastar hasta tres veces más que un visitante vacacional. En América Latina, el gasto diario de este tipo de viajero puede rondar los US$450, frente a unos US$150 del turismo tradicional. Esta diferencia no solo incrementa los ingresos, sino que mejora la calidad del empleo y eleva la demanda de servicios especializados.

Melany Rodríguez, directora del Centro de Convenciones y Cultura Dominicana Utesa, y presidenta de Visit Santiago, ha sido una de las voces que con mayor claridad han explicado el impacto económico de este segmento en Santiago. Desde su experiencia, los congresos, ferias y eventos internacionales no solo generan ingresos directos, sino que transforman la dinámica empresarial y social de la ciudad. El crecimiento de la oferta hotelera, la profesionalización de los servicios y la mejora en la conectividad urbana son, en su opinión, efectos directos de una estrategia bien ejecutada.

Rodríguez ha dicho que el desarrollo del turismo de reuniones en Santiago no es improvisado, sino que responde a un trabajo articulado entre centros de convenciones, universidades, sector privado y autoridades locales, con una visión compartida de largo plazo. “La ciudad ha venido preparándose para cumplir con estándares internacionales, aprendiendo de experiencias exitosas en mercados como Medellín y Barcelona, donde los convention bureaus han sido clave para atraer eventos de alto impacto”, explicó a elCaribe.

El crecimiento de este segmento se apoya también en una infraestructura que ha venido ampliándose de manera sostenida. Nuevos recintos para eventos, hoteles orientados al viajero corporativo y mejoras en las vías de acceso han fortalecido la capacidad de Santiago para recibir delegaciones internacionales. Esta expansión ha tenido efectos directos en la inversión privada y en la generación de empleo, particularmente en sectores intensivos en servicios.

A este entramado económico se suma la conectividad aérea, uno de los factores más determinantes para la competitividad de un destino urbano. El Aeropuerto Internacional del Cibao es pieza clave, porque abre la puerta a nuevas rutas y mercados y permite hacer conexiones que reducen tiempos, costos y barreras logísticas para viajeros de negocios, pacientes del turismo médico y participantes en eventos académicos y corporativos.

El ministro de Turismo, David Collado, ha destacado en distintas intervenciones el valor de Santiago como ejemplo de articulación público-privada. Desde su perspectiva, el desarrollo turístico del interior del país requiere visión compartida, continuidad institucional y proyectos concretos que generen resultados medibles. En el caso de Santiago, esa coordinación ha permitido avanzar en iniciativas culturales, urbanas y de promoción que fortalecen la oferta de la ciudad.

Entre los proyectos que refuerzan este posicionamiento figuran la intervención integral del Monumento a los Héroes de la Restauración, la creación de nuevos espacios museográficos y el desarrollo de un centro de atención al visitante. Estas inversiones, más allá de su valor simbólico, amplían el circuito urbano y diversifican las opciones para visitantes que llegan por razones distintas al ocio tradicional.

La identidad cultural de Santiago juega un papel estratégico dentro de este modelo. La ciudad combina una oferta gastronómica reconocida, una tradición histórica sólida y una agenda de eventos que complementa el turismo de negocios. Festivales de proyección internacional han demostrado la capacidad de Santiago para atraer públicos especializados y posicionarse en nichos de alto valor.

El alcalde Ulises Rodríguez ha insistido en que el desarrollo turístico debe integrarse a la planificación urbana y al bienestar de los ciudadanos. Desde la gestión municipal, la apuesta se orienta a crear condiciones para que la inversión privada fluya, sin perder de vista la sostenibilidad y la calidad de vida. La transformación del espacio urbano, la mejora de los servicios y la recuperación de áreas emblemáticas forman parte de esta visión.

Mientras, José Clase, un conocedor del tema y mucho más de Santiago, ha resaltado la importancia de comunicar de manera coherente esta propuesta económica. Y eso es lo que se ha venido haciendo en Fitur, una ventana o vitrina que puede conectar una región o un país con muchos otros a escala internacional. En un entorno global altamente competitivo, la claridad del mensaje y la capacidad de mostrar resultados concretos son claves para atraer inversionistas y operadores internacionales. Los promotores de las iniciativas santiagueras lo tienen claro. La narrativa de Santiago, centrada en especialización, infraestructura y alianzas, busca precisamente diferenciarse dentro del mapa turístico regional. Y lo está logrando. Es un tema que no entra en discusión.

El contexto internacional refuerza la relevancia de esa estrategia que conocen muy bien los cibaeños de la “Ciudad Corazón”. Y claramente, los espacios de negociación y promoción global, como es el caso de Fitur, constituyen plataformas donde se definen tendencias y se concretan negocios de alto impacto.
La feria, que en la edición actual de 2026 reúne a miles de empresas y representantes de más de 160 países, funciona como un termómetro del turismo global y un escenario propicio para destinos que apuestan por segmentos especializados. Santiago es uno de ellos.

Fitur sirvió de escenario para mostrar el avance de Santiago como polo urbano de servicios, eventos e inversión.

Lo que ya se conoce y la competencia

El crecimiento del turismo internacional, impulsado en gran medida por regiones como África y Asia-Pacífico, según datos de ONU Turismo, deja claro que la competencia entre destinos es cada vez más intensa. Significa eso que las ciudades que logren articular oferta, conectividad y servicios diferenciados tendrán mayores posibilidades de captar flujos de alto valor.

A juzgar por lo que viene ocurriendo, Santiago parece haber entendido esa dinámica. Su estrategia no descansa en un solo pilar, sino en la combinación de turismo MICE, salud, academia, cultura y deporte, apoyada en infraestructura y conectividad.

Los distintos actores involucrados coinciden en la importancia de sostener el ritmo de crecimiento y mantener la coherencia entre planificación y ejecución. La competencia en el turismo especializado es exigente y requiere innovación constante, estándares elevados y una promoción alineada con la realidad del destino.

MARTIN POLANCO

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