Sectores valoran intervención de la cañada El Embrujo

Santiago. La intervención de la cañada de El Embrujo comienza mostrar cambios un entorno tras 30 años de acumulación de maleza, contaminación e inseguridad.

Desde ambientalistas, religiosos hasta representantes de la junta de vecinos destacan la canalización de 420 metros, sanear el área y convertir terrenos hoy desaprovechados en un parque lineal con espacios para las familias.

Pedro Guzmán, ingeniero encargado de la obra, explicó que esta primera fase consiste en preparar el terreno mientras se fabrican las estructuras que conducirán las aguas.

Según indicó, está previsto comenzar su instalación el próximo mes.

En el lugar ya se realizan excavaciones para instalar una alcantarilla tipo cajón.

Para Annie Persia, presidenta de la junta de vecinos de El Embrujo Primero, ver las máquinas trabajando representa la respuesta a una petición comunitaria de más de 30 años.

Dijo que la limpieza y el despeje del área ya permiten apreciar un cambio, y agradeció el respaldo de las autoridades y de la iglesia para impulsar el proyecto.

El diácono Yanni Díaz describió las condiciones que, según afirmó, afectaban tanto a los residentes como a la feligresía: malos olores, moscas, oscuridad y dificultades en el entorno de la iglesia.

Aunque reconoció las molestias temporales por el cierre parcial de la acera y las limitaciones para estacionarse durante los trabajos, destacó que el proyecto prevé espacios de parqueos frente al templo.

La retirada de árboles ha provocado críticas de ambientalistas, por lo que Yanni Díaz sostuvo que algunos de los ejemplares removidos estaban deteriorados y podían caer sobre peatones o vehículos.

De su lado, el arquitecto Manuel Matos aseguró que la intervención fue estudiada y que el proyecto incluye reforestación. Dijo que van a colocar árboles en un porcentaje aún mayor que los que había.

JOSE ADRIANO RODRIGUEZ

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