SANTO DOMINGO.- El comportamiento al alza del barril de petróleo sigue creando presiones a las economías y generando inquietudes sobre su impacto en el corto plazo en las finanzas públicas, pero sobre todo, en la vida cotidiana de la población.
Al cierre de esta edición, el barril del WTI, petróleo de referencia en el país, rondaba los US$105.42, manteniendo su tendecia de alta volatilidad, fruto de la crisis en Medio Oriente, y el conflicto sobre el Estrecho de Ormuz, situación que restringe una quinta parte de la oferta mundial de crudo, y provoca un rápido drenaje de los inventarios globales.
“Lamentablemente, no se vislumbra a corto plazo una franca mejoría: de hecho los precios de referencia del petróleo WTI se han mantenido en torno a los US$100/barril, o sea prácticamente US$35 por encima del promedio del año 2025”, refiere el economista Henri Hebrard, consultado por Listín Diario.
Sostiene que, tomando en cuenta que el país tiene estipulado importar en torno a los 77 millones de barriles este 2026, el impacto de esta situación sería enorme sobre la balanza de pagos al incrementarse el costo de la factura petrolera en cerca de US$2,695 millones en base anual.
“Esto quiere decir que el costo adicional de importar la energía requerida por la economía dominicana se tragaría integralmente el incremento en las divisas generadas por todos los sectores externos.
Agregó que con este panorma, muy probablemente, no se podrá mantener el esquema actual de subsidios a los combustibles, por el exorbitante costo fiscal que tendría, e indicó que el Gobierno tendría que seguir ajustando hacia arriba los precios de las gasolinas y de los gasoils, lo que provocaría un aumento de la tasa de inflación por encima del 6.0% anual.
Según el experto en análisis económicos, esta situación impactará “los niveles de consumo, y por ende, el crecimiento económico y eventualmente obligaría a incrementar las tasas de interés”. Destacó que en lo que va del año, el subsidio a los combustibles lleva un acumulado de RD$15,438 millones, y si no se ajustan los precios al consumidor, el subsidio pudiese superar los RD$55,000 millones al cierre de este año, mientras el presupuesto inicial era de apenas RD$12,500 millones.
El vicepresidente del Centro Regional de Estudios Económicos (CREES), Miguel Collado Di Franco, coincidiendo con la situación descrita, expuso que los peores efectos todavía no han ocurrido, puntualizando que el suministro no aumentará al ritmo que lo necesitan las economías del mundo, y por la reducción en los inventarios previas al conflicto, los precios de materias primas y de bienes importados aumentarán para productores locales y consumidores finales, y en consecuencia, la inflación deberá reflejar esos cambios, los hogares y las empresas sentirán esos aumentos.
Refirió que los efectos se verán en menor consumo, ingresos y ahorros. Así como en el incremento en el gasto del sector público, con presión sobre las finanzas gubernamentales.
Sin señales claras
Respondiendo a las inquietudes formuladas por Listín Diario, sobre el panorama que vive el país ante esta crisis global, el economista expuso como algo preocupante que las autoridades aún no han dado señales claras de intenciones de reducciones de gasto por medio de un nuevo presupuesto, por lo que la incertidumbre de los agentes económicos continuará con relación a los niveles de déficit y endeudamiento para este año.
PATRIA REYES / LISTIN DIARIO
