POR MARCOS SANTOS. – Faltan justamente dos años para el domingo 21 de mayo del 2028, día en que los dominicanos estamos convocados a las elecciones presidenciales y congresuales, para elegir al presidente y vicepresidente de la República, senadores y diputados, todo esto conforme a la Constitución de la República y el calendario electoral establecido por la Junta Central Electoral.
Para la oposición dos años es una eternidad.
Para el gobierno y el PRM dos años están a la vuelta de la esquina.
En la Fuerza del Pueblo parece existir un consenso mayoritario de que el doctor Leonel Fernández será nueva vez su candidato presidencial.
Mientras que, en el PLD hay un acuerdo para escoger su candidato presidencial en este mismo año 2026 mediante una especie de consulta a su militancia.
Por su lado el PRM, tiene el dilema de celebrar un proceso interno para la escogencia de su representante en el certamen del 28, y debe hacerlo sin ningún tipo de fraccionamiento, y ahí radica su principal reto.
Verdes y morados renovaron sin ningún contratiempo sus respectivas autoridades, y eso es una ventaja.
El PRM confronta problemas para la renovación de sus cuadros directivos, de ahí la propuesta de extender el mandato a un año para el presidente y secretario general y dos años para las estructuras zonales.
Una propuesta de por sí antidemocrática y violatoria de todo, Constitución, Leyes y los propios estatutos de los oficialistas.
Luis Abinader no será candidato, y ese es un problema para el PRM, porque el seleccionado por la militancia de ese partido, deberá aglutinarlo a todos y llegar unidos al proceso electoral del 28.
Y más allá de la unidad interna, el rumbo de la economía debe enderezarse, el bolsillo de la gente necesita con urgencia sentir un respiro ante la crisis económica actual.
Si bien es cierto, que en la crisis económica que nos afecta, intervienen factores externos, guerras, subida del petróleo, subida de los fletes, también es cierto que el dominicano de a pie, que son la mayoría, no entendería razones y podría decantarse por otra opción electoral.
Por eso es fundamental para el gobierno y el PRM, mejorar la situación que ahoga a la mayoría, y al mismo tiempo cumplir con las promesas pendientes de ejecución y terminación de obras en todo el territorio nacional.
Por eso decimos que dos años para el gobierno están al doblar de la esquina.
El PRM no tiene espacio para promesas ni para lamentos, solo tiene espacio para resolver.
Dicen que el Poder lo resuelve todo, ellos deben poner eso en práctica.
Verdes y morados pueden vender expectativas, pueden vender futuro.
El PRM es el presente, y por tanto debe actuar en consecuencia.
Mejorar la economía, satisfacer las amplias demandas a nivel de nacional de obras de infraestructuras, mantener la unidad interna, y eso incluye muchísimos dirigentes del oficialismo que todavía no han sido invitados a la mesa, y finalmente, y no menos importante, volver a seducir a los aliados para que se sumen a la causa una vez más.
El problema es que hay aliados que no le han cumplido, y podrían exigir más de la cuenta o cambiar de color.
De manera que el 28 se podría complicar, y el tiempo avanza.
EL AUTOR ES DIRECTOR DE CALLE56.COM
