¡Escuchar es de sabios!

POR VINICIO CASTILLO SEMAN.- La semana recién transcurrida trajo una serie de acontecimientos que es oportuno analizar. La entrada en vigencia de artículos mordaza en el nuevo Código Penal fue tema eje de manifestaciones de protestas, tanto en la plaza de la bandera, como a través de los llamados cacerolazos.

Como amigo del presidente Luis Abinader, hace meses advertí al gobierno de que este tema de la libertad de prensa y expresión es extremadamente sensible y que al acercarse el 3 de agosto, fecha de entrada en vigencia del nuevo Código Penal era lógico y esperable que la ola de rechazo crecería, porque ciertamente hay artículos de dicho código que representan un grave peligro a libertad expresión y prensa en República Dominicana.

Afortunadamente, tenemos un presidente democrático que escucha y es eso lo que ha ocurrido para bien del país. Abinader ha enviado una seria de proyectos de modificaciones sobre los artículos mordaza, en los que queda establecido, entre otros puntos, que no hay prisión por denuncias de corrupción pública y que en estos casos, si hay difamación, se impondrán condenas económicas contra el responsable.

Igualmente, el Presidente envió una modificación al art. 192, sobre uso de imágenes, con lo cual sólo quedará penalizado el uso de imágenes de la intimidad o vida personal sin autorización.

Creo que el Congreso no debe limitarse a solo estas modificaciones. Debe incluir en el nuevo Código Penal la llamada prueba de la verdad. “exceptio veritatis”, que está en el art. 37 de la actual Ley 6132, que quedará derogada a partir del 3 de agosto. Este es el mecanismo que tiene el denunciante para hacer prueba de la verdad en los asuntos por él denunciados, siempre y cuando se trate de asuntos públicos.

Igualmente, creo que aparte de las modificaciones propuestas por el Presidente, el Congreso debe revisar el art. 8 del nuevo Código Penal, que pondrá en peligro de banquillo penal a las sociedades comerciales y entidades con personalidad jurídica con un texto no claro ni específico de omisiones administrativas punibles, sin pormenorizar con claridad su aplicación.

Quiero terminar este artículo felicitando al presidente Abinader por saber escuchar a la sociedad cuando ésta se manifiesta legítimamente. Dejar de lado el ego de los gobernantes que históricamente no han escuchado las críticas y observaciones de la sociedad. Es un mérito del Presidente, no una debilidad, como alegan sus críticos, y más cuando, como es el caso del Código Penal, es una materia jurídica especializada. Escuchar es de sabios y de presidentes democráticos.

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