POR VINICIO CASTILLO SEMAN.- El gobierno anunció un paquete de propuestas tendentes a recaudar 50 mil millones para hacerle frente a la crisis generada por choque petrolero producto de la guerra en Medio Oriente.
Es un hecho objetivo que el Estado ha tenido que incurrir en grandes subsidios para amortiguar el choque de precios del petróleo. Es igualmente una necesidad que nadie pone en dudas, que para asegurar la estabilidad económica de RD es indispensable hacer una reforma fiscal, que en este caso por sus metas numéricas no debe considerarse como tal.
Las propuestas anunciadas y enviadas al Congreso son prudentes y atinadas frente a las circunstancias actuales. Se trata de proteger la clase media con tema de anticipos e indexación. Igualmente, ninguna de las medidas impacta directamente sobre los más desposeídos.
En general, la población no ha tenido mayor crispación ante el anuncio, aunque como es natural, los líderes de oposición jueguen su rol enfrentando políticamente a lo que llaman una reforma fiscal disfrazada.
Creo que aparte de la amnistía fiscal anunciada, el Congreso debe agregar la revalorización voluntaria de activos, que hace unos años le generó miles de millones, y puede volver a generárselos, pues la vigencia de aquella ley expiró sin que mucha gente supiera que tenía esa oportunidad de revalorización voluntaria pagando un 2 % .
De todos modos, habrá que esperar los detalles de lo que el Congreso va a conocer y aprobar. Lo cierto es que las propuestas son atinadas y la comprensión del público de la urgencia de elevar las recaudaciones son una realidad.
