Activos sistema financiero: total RD$4.15 billones

SANTO DOMINGO.- El sistema financiero dominicano cerró 2025 con un crecimiento equilibrado y niveles de solvencia superiores a los estándares regulatorios, en un contexto internacional marcado por alta incertidumbre y volatilidad en los mercados.
De acuerdo con informaciones del Banco Central de la República Dominicana, a través de su Departamento de Regulación y Estabilidad Financiera, el desempeño del sector estuvo respaldado por políticas monetarias y financieras orientadas a la gestión prudencial de riesgos y a la preservación de la estabilidad macroeconómica.
Al cierre de diciembre de 2025, los activos totales de las entidades de intermediación financiera crecieron 7.9 %, hasta alcanzar RD$4.15 billones, equivalentes al 52.2 % del producto interno bruto (PIB). En ese mismo período, la cartera de crédito registró una expansión interanual de 9.2 %, en línea con el ritmo de la actividad económica. Por el lado del pasivo, las captaciones del público sumaron RD$3.19 billones, que representan el 40.1 % del PIB, tras crecer 10.6 % respecto al año anterior.
El patrimonio neto del sistema aumentó en RD$53,582 millones, para un alza de 11.5 %, que se sitúa en RD$521,382 millones, equivalentes al 6.54 % del PIB. Estos resultados se reflejaron en indicadores de rentabilidad y solvencia robustos: el retorno sobre patrimonio (ROE) se ubicó en 21 %, mientras el retorno sobre activos (ROA) alcanzó 2.5 %. Asimismo, el coeficiente de solvencia cerró en 19.9 %, muy por encima del mínimo regulatorio de 10 % establecido en la Ley Monetaria y Financiera y superior a los promedios de Centroamérica y el Caribe. En el ámbito regulatorio, la Junta Monetaria adoptó medidas específicas para mitigar el riesgo cambiario-crediticio ante posibles tensiones externas. Mediante su Primera Resolución del 13 de marzo de 2025, estableció que los créditos en moneda extranjera otorgados a sectores no generadores de divisas no podrán exceder el 25 % de las captaciones en moneda extranjera.
Posteriormente, el 24 de marzo de 2025, dispuso nuevos límites a la posición neta en moneda extranjera —diferencia entre activos y pasivos en divisas— que fija topes de hasta 25 % del capital pagado y reservas legales para entidades financieras, agentes de cambio y agentes de remesas y cambio.
Como parte del proceso de convergencia hacia mejores prácticas internacionales, la Junta Monetaria autorizó la implementación de la metodología contable de valor razonable (mark-to-market) para los portafolios de inversión de las entidades financieras, con entrada en vigor a partir del 1 de enero de 2026.
Esta disposición permitirá que los estados financieros reflejen en tiempo real el valor económico de las inversiones, fortaleciendo la gestión de riesgos de mercado y facilitando eventuales ajustes regulatorios vinculados a riesgos de mercado, liquidez y operaciones con derivados, en el marco de una adopción gradual de los estándares de Basilea.
Asimismo, según se informó, se aprobó la modificación integral del Reglamento de Riesgo Operacional, con el objetivo de robustecer las prácticas de gobernanza, los requerimientos de capital y la gestión del riesgo tecnológico y de seguridad de la información.
De manera complementaria, la Administración Monetaria y Financiera actualizó el capital mínimo obligatorio e incorporó nuevos requerimientos patrimoniales de naturaleza operativa para agentes de cambio y agentes de remesa y cambio, en el contexto de su inclusión en la plataforma de negociación de divisas del banco central.
Análisis de balance de riesgos, intermediación
Las pruebas de estrés y análisis de balance de riesgos realizados a las entidades de intermediación financiera indican que el sistema mantiene condiciones de estabilidad hacia 2026. Los estudios sobre riesgo de crédito, tipo de cambio, tasas de interés y liquidez no evidencian vulnerabilidades significativas que comprometan la continuidad de las operaciones o la prestación de servicios financieros.
Para 2026 se proyecta que los activos del sistema se mantengan en torno al 52.5 % del PIB y que el crédito al sector privado crezca entre 10 % y 12 %, en coherencia con el dinamismo productivo. Incluso ante escenarios macrofinancieros adversos, el sistema presentaría niveles adecuados de liquidez y solvencia para sostener la provisión de financiamiento al sector real.
En cuanto a las tasas de interés, el Banco Central destacó una reducción significativa en el último año. La tasa de interés activa promedio pasó de 15.2 % en enero de 2025 a 13.6 % en enero de 2026, una disminución de 160 puntos básicos. Para los sectores productivos, la tasa activa descendió de 14.4 % a 12.7 %, equivalente a 170 puntos básicos menos. La tasa pasiva se redujo de 9.6 % a 5.9 %, y acumula una baja de 370 puntos básicos.





