Comunitarios denuncian una urbanización ilegal

Monseñor Nouel. Las tierras agrícolas altamente productivas están siendo convertidas en urbanizaciones y asentamientos humanos en el municipio cabecera de Bonao y otros poblados de la provincia Monseñor Nouel, en violación de las leyes agrarias y ambientales del país.
Ramón Castillo Soto, productor agropecuario y presidente de la Comunidad Ecológica de la provincia Monseñor Nouel calificó como “criminal” el cambio de uso de suelo en áreas de vocación agrícola, en especial en terrenos históricamente destinados a la producción de arroz en el asentamiento agrario número 1 de la Reforma Agraria, ubicado en Juma San Isidro.
Destrucción masiva
“Estamos destruyendo las mejores tierras del país, las mismas donde nació la reforma agraria y donde operaba el laboratorio de arroz número uno de República Dominicana. Sin estudios técnicos ni autorizaciones válidas, empresas privadas están urbanizando y levantando hormigoneras sobre parcelas productoras de arroz”, expresó Castillo Soto.
El dirigente ambientalista denunció que una empresa, vinculada anteriormente a conflictos ambientales en San José de Ocoa, está urbanizando una parcela de 60 tareas en la comunidad de Punto, dentro del asentamiento agrario 6001 De acuerdo con Castillo Soto, otras compañías están actuando con el aval tácito o la complicidad de funcionarios locales del Ministerio de Medio Ambiente, quienes no han detenido las construcciones ilegales pese a las evidencias presentadas.
Representantes de organizaciones ambientales consideran que esta problemática no se limita a una sola comunidad, sino que abarca gran parte de la provincia. Ponen como ejemplo a Rancho Nuevo, donde quedan pocas tierras de vocación agrícola debido a la explotación de canteras y expansión urbana.
Acusaciones contra Medio Ambiente
El ambientalista Ramón Castillo Soto cuestionó al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, al que acusa de estar “ciego, sordo y mudo” ante las violaciones. Asegura que existen órdenes de arresto contra depredadores ambientales y que no se ejecutan por complicidad o negligencia. Recordó al presidente Luis Abinader que los bosques son de seguridad nacional.
JOSE ADRIANO RODRIGUEZ






