“El Banco Central deberá maniobrar con mayor cautela”

Aristy Escuder advierte encarecimiento de crudo y de otras materias primas presionará al alza la inflación importada
SANTO DOMINGO.- El economista y matemático Jaime Aristy Escuder advirtió ayer que la crisis en el Medio Oriente añade más incertidumbre a la economía dominicana.
Indicó que el encarecimiento del petróleo y de otras materias primas presionará al alza la inflación importada, un canal que ha demostrado ser sensible para países dependientes de insumos externos. “El aumento en los costos internacionales se reflejará en el Índice de Precios al Consumidor, lo cual complicará la tarea del Banco Central de República Dominicana (BCRD), de mantener la variación de precios dentro del rango meta establecido”, indicó, en declaraciones al periódico elCaribe.
En ese contexto, según dijo, el Banco Central se verá obligado a maniobrar con mayor cautela. Por un lado, deberá evitar que el deterioro del anclaje de las expectativas de inflación. En el presupuesto General del Estado de 2026, para el caso dominicano, se estimó un precio US$47.80 para el barril de petróleo de Texas, que es el de referencia. Ayer, al inicio de la jornada en la mañana el precio del barril de crudo Brent –de referencia en Europa- para entrega en mayo bajó de la barrera psicológica de los 100 dólares después de que los países del G7 expresasen su intención de tomar medidas para estabilizar los mercados de hidrocarburos, cuyos precios se han disparado por la guerra en Oriente Medio.
Mientras, el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés), que es la referencia para República Dominicana se disparó a eso de las 9:00 de la mañana un 12%, hasta 101.88 dólares el barril. Al final de la jornada el Brent cerró con incremento de 6.76 % en una sesión muy volátil. Quedó por debajo de los 100 dólares (98.96 exactamente) al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres, y el de Texas subió 4.26 %, hasta 94.77 dólares el barril.
Jaime Aristy Escuder expresó que el Banco Central tendrá que reconocer que el margen para estimular la economía será más estrecho. “La combinación de precios más altos del petróleo, condiciones financieras internacionales menos favorables y un entorno global incierto implica que el crecimiento económico de 2026 será, con alta probabilidad, inferior al previsto antes de este nuevo choque externo”, dijo el profesor Escuder.
Desde su punto de vista, el impacto final dependerá en gran medida de la duración del conflicto. Si la guerra se limita en el tiempo, los efectos sobre los precios internacionales podrían moderarse relativamente rápido.
Explicó que la economía dominicana absorbería el choque de oferta sin desviaciones significativas respecto a su trayectoria de mediano plazo. Pero si el conflicto se prolonga, las repercusiones serían más profundas: no solo aumentaría la presión inflacionaria, sino que también podrían verse afectados los ingresos de divisas por remesas y turismo, dos pilares fundamentales de la estabilidad macroeconómica del país.
En definitiva, asegura Jaime Aristy Escuder, la República Dominicana enfrenta un escenario que exige prudencia, flexibilidad y una comunicación clara por parte de las autoridades económicas, en un momento en que los riesgos externos vuelven a recordar la fragilidad del entorno global.
Una mirada más amplia
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en abril sumaban 3.87 dólares con respecto al cierre del viernes. Los precios del petróleo superaron durante la jornada los 100 dólares el barril, debido a que los países de Oriente Medio redujeron la producción por el conflicto en curso en la región.
El ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, convocó a una reunión telemática del G7, tras la cual informó de que están dispuestos a adoptar “todas las medidas necesarias” para estabilizar los mercados de hidrocarburos.
“Dejamos abierta la opción de liberar reservas nacionales de petróleo. No es el momento adecuado para ello todavía, pero estamos abiertos, incluida Alemania, a poner en marcha un procedimiento coordinado en el momento adecuado”, dijo su homólogo alemán, Lars Klingbeil.
El estrecho de Ormuz, una ruta por la que transita una quinta parte del crudo del mundo y buena parte de minerales estratégicos, está virtualmente cerrado por las amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní contra quienes lo transiten. Según la consultora Rapidan Energy, la amenaza de un cierre total del estrecho ha derivado en la mayor interrupción del suministro de crudo de la historia. El analista Tom Essaye anotó ayer en su informe diario Sevens Report que las perspectivas futuras del petróleo dependen “casi exclusivamente” de cómo y cuándo se resolverá el conflicto entre Estados Unidos e Irán.“Cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho de Ormuz, más se reducirá la producción de la región del Golfo”, señaló, apuntando a un posible déficit en la oferta de crudo si esta ruta sigue cerrada virtualmente durante mucho tiempo.
Mientras, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, instó a los gobernantes a pensar “en lo impensable” en el contexto actual marcado por la guerra de Irán y un ciclo de conmociones continuas, y pidió centrarse en apuntalar el crecimiento y saber maniobrar a tiempo y de manera ágil para generar resiliencia.
Hay que estar preparado para todo lo impensable
“Si, como todos esperamos, el conflicto (en Irán) termina pronto, tengan por seguro que en poco tiempo se producirá una nueva conmoción”, explicó Georgieva en un discurso pronunciado en Tokio en el que estableció que la economía global está sumida en una era de turbulencias continuas, como prueban la sucesión de eventos como la pandemia de covid, la guerra de Ucrania o la crisis inflacionaria.
Y agregó:“Mi consejo a los responsables políticos de todo el mundo en este nuevo entorno global: piensen en lo impensable y prepárense para ello”, subrayó la directora gerente, que ofreció “tres consejos. El primero pasa por invertir en instituciones y marcos de políticas sólidos (…)”.
Lo dice Jaime:
“El banco Central tendrá que reconocer que el margen para estimular la economía será más estrecho”





