Fallece el destacado neurólogo francomacorisano Virgilio de Peña Añil a los 72 años

San Francisco de Macorís. – La comunidad médica y la sociedad francomacorisana se encuentran de luto tras el fallecimiento el lunes 16 de marzo, del reconocido neurólogo Dr. Virgilio de Peña Añil, ocurrido a la edad de 72 años, dejando una amplia trayectoria en el ejercicio de la medicina y la docencia.
El Dr. de Peña Añil fue un profesional del área de la salud ampliamente valorado por su vocación de servicio, calidad humana y compromiso con sus pacientes, desempeñándose en instituciones como el Centro Médico Dr. Ovalle y el Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl, donde dejó una huella significativa entre colegas y usuarios del sistema de salud.
Graduado de doctor en medicina con honores Magna Cum Laude en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en 1978, continuó su formación académica con una maestría en Morfología Humana en la Universidad de Costa Rica y una especialización en Neurología en el Instituto Estatal de Medicina de Lvov, Ucrania, consolidando así una carrera de alto nivel científico.
Además de su ejercicio clínico, fue Profesor Emérito de Neuroanatomía en universidades y hospitales docentes, contribuyendo a la formación de múltiples generaciones de profesionales de la medicina en el país.
Nacido el 17 de enero de 1954 en San Francisco de Macorís, fue hijo de doña Carmen Añil Bonó, reconocida educadora y descendiente del prócer Pedro Francisco Bonó, lo que marcó su formación en valores y compromiso con la sociedad.
Durante su vida profesional, el Dr. de Peña Añil se destacó también por su participación en espacios de intercambio intelectual, siendo miembro de la Peña Ciguayo, donde cultivó la amistad y el análisis de temas sociales y culturales.
Quienes le conocieron coinciden en que fue un médico íntegro, de trato cercano, cuya labor trascendió más allá del consultorio, convirtiéndose en referente de ética, conocimiento y servicio en la medicina dominicana.
Su partida deja un vacío en el ámbito médico y académico de la región, pero también un legado de entrega y excelencia que perdurará en el tiempo.
Paz a su alma.





