Faltarán comisiones

POR TOMAS AQUINO MENDEZ.- El gobierno escogió una SÚPER COMISIÓN para vigilar lo que pasa en Senasa. Es una buena intención. Como decimos aquí, “se está comprando el candado después del robo”. Si de “vigilar” a funcionarios se trata, se tendrá que formar comisiones extras para todos los ministerios y todas las direcciones departamentales. Así no puede un presidente dirigir un gobierno.
El deseo del presidente Luis Abinader es plausible. Busca garantizar que en esa institución, envuelta en el más grande escándalo de corrupción del país, no se repita un hecho similar. Yo digo que es CASI seguro que, por ahora, allí no habrá un escándalo como el que la envuelve. Lo que si puede pasar es que, en otro ministerio o dirección departamental suceda algo parecido, superior o en menor escala. Entonces haría falta una SÚPER COMISIÓN para cada institución y así mantener vigilados a los funcionarios. Pero la desconfianza es tal, que también a la SÚPER COMISIÓN habría que vigilarla. Sería una cadena interminable de vigilancia. Cuando un gobernante escoge a un ministro o director de una dependencia, es porque cree en él. Este a su vez selecciona al personal que debe estar a su servicio en las áreas de contraloría, finanzas, compras, recursos humanos. Lo que debe imperar es la CONFIANZA. Todos ellos tienen el compromiso de MANEJAR pulcramente los recursos que corresponden a todos los dominicanos.
El presidente, como primer empleado del Estado, pagado con esos recursos, debe velar por su estricto uso y mejor inversión. A su vez, sus subalternos tienen que seguir la misma línea. Como el presidente no puede estar en toda la estructura estatal, tiene que llevar gente confiable a los cargos. Que alguno se desvíe no es su responsabilidad, pero debe cargar con ese fardo.
Y si otros son exitosos, él también se lleva la gloria. Aunque valoro la buena intención del presidente, al escoger esa súper comisión para vigilar a Senasa, no basta para evitar que en otras instituciones se estén produciendo manejos inescrupulosos de los recursos del Estado. Además, estoy SEGURO de que como en Senasa no se va a producir otro escándalo similar. Ser honesto es una decisión personal. Ninguna súper comisión garantiza eso. Tampoco lo garantiza la entrega de “premios” a la transparencia sin ningún control real a lo interno de cada institución. Faltarán comisiones para devolver la credibilidad. El presidente lo sabe.






