La relación Gobierno y sector privado fluye, pero hay espacios de mejora

El Conep pide que las reformas económicas y legislativas tengan mayor sustento técnico y evaluación de impacto
SANTO DOMINGO.- El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) considera que la relación entre el sector empresarial y el Gobierno se desarrolla en un ambiente de diálogo abierto y respetuoso, aunque entiende que todavía existen aspectos por fortalecer, especialmente en la forma en que se impulsan las principales reformas económicas y legislativas.
La organización planteó la necesidad de que esos procesos cuenten con mayor previsibilidad, sustento técnico, evaluación de impacto y espacios suficientes para incorporar mejoras antes de su aprobación. El vicepresidente ejecutivo del Conep, César Dargam, sostuvo que el empresariado analiza estos temas no solo desde la realidad dominicana, sino también comparando la experiencia del país con la de otras naciones de la región. A su juicio, República Dominicana conserva fortalezas importantes que deben protegerse, entre ellas la existencia de un diálogo permanente entre el sector privado y las autoridades, incluso cuando existen diferencias de criterio.
Dargam explicó que actualmente el Conep preside la organización que agrupa a los gremios empresariales de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, cuyos representantes se reunirán la próxima semana en el país, lo que también les permite evaluar el desempeño dominicano desde una perspectiva regional. Las consideraciones fueron expuestas durante la Entrevista Especial de elCaribe y CDN, en la que participaron el presidente del Conep, Celso Juan Marranzini; el vicepresidente ejecutivo de la organización, César Dargam, y el primer vicepresidente del gremio y presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache.
“Aquí hay un diálogo fluido con el Gobierno, un diálogo respetuoso con el Gobierno, un diálogo en un espacio abierto que permite, inclusive en los casos que amerite, tener diferencias, y eso no tiene una retaliación en contra”, afirmó Dargam. No obstante, señaló que el sector empresarial aspira a que las grandes reformas se desarrollen con mayor previsibilidad y sobre la base de estudios técnicos que permitan medir adecuadamente sus efectos antes de ser aprobadas.
“El sector empresarial aspira a mayor previsibilidad, aspira a un sustento técnico, sobre todo de los grandes procesos de reforma que se están llevando a cabo, que se evalúe el impacto que cada una de ellas tiene, y además que se agote un debido proceso que permita hacer las mejoras que amerite”, expresó.
A su juicio, existe un ambiente favorable de trabajo entre el empresariado y las autoridades, aunque todavía hay oportunidades de mejora en aspectos puntuales relacionados con el proceso legislativo y la formulación de políticas públicas.
En la entrevista, Marranzini afirmó que observa con optimismo el panorama económico de República Dominicana para los próximos años, al considerar que el país mantiene condiciones que lo distinguen de otras economías de la región.
Indicó que una de las principales fortalezas nacionales continúa siendo la estabilidad política, social y el clima de confianza para hacer negocios, elementos que, según explicó, permiten mantener el interés de los inversionistas aun en un escenario internacional caracterizado por conflictos e incertidumbre.
Afirmó que República Dominicana dispone de una economía diversificada que constituye una plataforma favorable para atraer nuevas inversiones y recordó que desde 1961 los distintos gobiernos han mantenido una orientación favorable hacia la inversión privada, la generación de empleos y el crecimiento económico. Según explicó, esa continuidad en las políticas públicas ha permitido construir un ambiente de confianza que mantiene perspectivas positivas para el futuro. No obstante, advirtió que el país no puede descuidar varios desafíos internos si quiere sostener ese desempeño en el mediano y largo plazo. Entre ellos mencionó la necesidad de fortalecer la educación y el capital humano, tanto para ampliar las oportunidades de la población joven como para responder a las necesidades de las empresas.
Explicó que sin trabajadores capacitados será difícil atraer nuevas inversiones y desarrollar actividades de mayor valor agregado. Asimismo, señaló que la competitividad, la productividad, la incorporación de nuevas tecnologías y la sostenibilidad de sectores de servicios, como el turismo, deben permanecer entre las principales prioridades nacionales para mantener una trayectoria de crecimiento económico.
Reforma laboral
Consultado sobre la reforma al Código de Trabajo, Marranzini indicó que el proceso prácticamente quedó en pausa debido a la amplia agenda legislativa desarrollada durante los últimos meses.
Explicó que no hubo espacio para continuar la discusión antes del cierre de los trabajos ordinarios del Congreso Nacional, aunque consideró que durante el período de receso pueden crearse las condiciones para retomar el diálogo cuando reinicien las labores legislativas.
Otro de los temas abordados fue la Ley 30-26, de Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, que dispone un aumento temporal del impuesto sobre la renta para empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones.
Marranzini reconoció que ningún incremento de impuestos resulta bien recibido por el sector privado, pero afirmó que la medida responde a una coyuntura extraordinaria y que, al tener carácter temporal, debe interpretarse dentro del contexto de responsabilidad fiscal que enfrenta el país.
Consideró que probablemente no debió concentrarse únicamente sobre un grupo específico de empresas, aunque sostuvo que el Gobierno necesitaba enviar una señal de compromiso con la sostenibilidad fiscal ante los organismos e inversionistas internacionales, especialmente en medio de un escenario marcado por el impacto del choque petrolero sobre las finanzas públicas. No obstante, enfatizó que esa decisión también genera una responsabilidad para el Estado respecto al uso de los recursos adicionales que se recauden. Indicó que esos fondos deben destinarse principalmente a fortalecer la inversión pública y no a elevar el gasto corriente, nómina estatal o estructuras administrativas que no aporten al crecimiento económico.
Sobre el reciente caso del mango dominicano afectado por restricciones fitosanitarias en Estados Unidos, Dargam afirmó que el país debe asumir estándares de cumplimiento propios de las grandes ligas y garantizar que toda la producción agrícola observe los mismos niveles de calidad. Explicó que, aunque existen productores con controles fitosanitarios de alto nivel, basta con que una parte del sector incumpla los protocolos para comprometer el desempeño de toda la cadena exportadora. Por ello, insistió en reforzar la capacitación de los productores, el cumplimiento de la normativa y la adaptación a las exigencias de mercados.
MARTIN POLANCO-EL CARIBE





