Seguridad en el Metro

POR CRISTHIAN JIMENEZ.- Hay personas que apuestan por un fracaso en la línea 2-C del Metro de Santo Domingo. Algunos parecen desear su colapso al inaugurarse el 24 de este mes. Es sana y oportuna la preocupación y alerta a partir de reportajes sobre fisuras o filtraciones de agua en momentos determinados, otra cosa es una sistemática campaña atemorizando a los necesitados usuarios del más moderno e importante sistema de transporte del país.
Los isleños tememos movilizarnos por aire o debajo de la tierra y siempre habrá aprehensiones a esos eficientes mecanismos de trasladar pasajeros. Deviene en abuso convertir en terror esos comprensibles temores.
Hace 17 años que se inauguró el nuevo sistema ferroviario masivo, luego de sortear todo tipo de presagios negativos y consistentes campañas sobre alegadas improvisaciones y riesgos. Descarrilaron los pronósticos, nunca el tren.
Osiris de León, una suerte de “bandera anti-metro” y dolor de cabeza para el entonces director de Opret, Diandino Peña desde que las “comesolas” comenzaron a perforar calles del Distrito Nacional, hoy, presidente de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, al lado del presidente Abinader y en diferentes escenarios ha hecho ingentes esfuerzos por tranquilizar a los usuarios ferroviarios con abundantes datos técnicos.
(Osisris ha aclarado en diversos programas que nunca se opuso al metro, sino que hizo señalamientos técnicos para corregir posibles errores. Diandino, dice, posteriormente le habría agradecido sus sugerencias).
En aquel tiempo, como el inicio de algunos pasajes de la Biblia, De León hacía énfasis en los riesgos de derrumbe por lo arcilloso del terreno en algunos puntos de la capital. En la actualidad recobra importancia la característica del terreno y el geólogo precisa que solo se afecta la vida útil de la obra, en el hallazgo de algunas falencias en el hormigón y el suelo de algunas estructuras.
“Hasta ahora la obra va avanzando bien. Se han presentado algunos pequeños detalles entre el hormigón y el suelo, recordando que la mitad occidental de Santo Domingo es un terreno arcilloso, diferente a la mitad oriental que es roca caliza”, explica.
El geólogo se protege: “la comisión recomendó que el Estado haga algo que se ha hecho muchas veces en el pasado, que es pedirle a una firma internacional que te haga una evaluación de los aspectos estructurales sometiéndolas a un análisis bajo el peor escenario”. Algo parecido, según reveló, planteó el CODIA, citando eventualidades como un terremoto o un huracán. Refirió que el Estado suele reservarse un plazo para observar ciertas falencias y decidir si la estructura amerita algún tipo de intervención.
La línea 2-C ha sufrido un retraso de 2 años para su terminación por razones técnicas y económicas, y su inauguración fue fijada para el miércoles de la próxima semana por el presidente Abinader, quien adelantó que ese día se montará en el metro, como ya es tradición al iniciar operaciones. Leonel Fernández condujo, o simuló conducir el aparato.
“Que Dios le proteja” han dicho con sorna algunos críticos de la obra, para enfatizar el supuesto riesgo en el uso del sistema de transporte que une a un consorcio internacional y a empresas locales.
El gobierno ha recibido consistentes críticas por el retraso de esa obra y luce cuesta arriba que se arriesgue a la apertura de operaciones en situación de riesgo.
Se asume que los requerimientos a los consorcios involucrados serían extremos en un momento de definiciones electorales.
Un fallo de importancia del metro, sería la caída del gobierno y la salida del PRM del poder en 2028.





