
SANTO DOMINGO.- La historia electoral del país en los últimos 24 años, con siete elecciones presidenciales, desde el año 2000, registra al menos tres figuras que han hecho carrera fuera de la política y de los partidos tradicionales en busca de conquistar la Presidencia de la República, pero han logrado poco apoyo.
El fenómeno vuelve a repetirse para las elecciones de 2028, esta vez con una figura las plataformas digitales, Santiago Matías (Alofoke), que ha iniciado el proceso para reconocer su propio partido político, Dominicanos Primero.
La organización del comunicador se sumaría a 34 partidos que ya tienen reconocimiento, además de diez movimientos accidentales.
El peso de los partidos tradicionales en el país no está en discusión y aunque el debate es parte de cada proceso electoral, el resultado de las elecciones ratifica el poder de las organizaciones tradicionales.
En las tres elecciones en que un candidato con discurso que se distancia de los partidos tradicionales, o antisistema, las candidaturas de partidos tradicionales acaparan más del 98% de los votos y ganan casi todos los cargos de elección popular. En el caso del Congreso, ningún candidato con discurso disruptivo ha logrado representación.
Los dirigentes de partidos que tienen un discurso disruptivo, hasta el momento, no han logrado calar en el electorado.
En las pasadas elecciones, Roque Espaillat, El Cobrador, logró apenas un 1.36% y Guillermo Moreno, que hasta el 2020, mantuvo un discurso en contra de los partidos y políticos tradicionales, su votación como tres veces candidato de Alianza País, no llegó al 2%.
Para las elecciones presidenciales de 2000, el prestigioso abogado César Estrella Sadhalá, aspiró a la Presidencia del país, a través del Movimiento Dominicano de Unidad e Integración (UNIDO). En las votaciones obtuvo apenas 3 mil 359 votos para un 0.11%.
Sadhalá, saltó a la fama luego de encabezar la Junta Central Electoral (JCE) tras la crisis de ese órgano en las elecciones de 1994.
Bajo su dirección, la JCE organizó las votaciones de 1996 y 1998, que obtuvieron un gran reconocimiento de la sociedad y la población por los niveles de transparencia.
Para las elecciones de 2008, el Movimiento Independiente Unidad y Cambio (Miuca), vinculado al movimiento social, postuló a Guillermo Moreno, para entonces un prestigioso abogado.
La votación de Moreno fue de 3 por ciento de los votos. Luego Moreno fundó su propia organización, Alianza País, del que fue candidato en las elecciones de 2012, 2016 y 2020. Con esa plataforma, Moreno no logró el 2% de los votos.
El político, se volvió popular como figura vinculada a la transparencia y la lucha contra la corrupción, en 1997, luego que citó en ese año, al expresidente Joaquín Balaguer, en el marco de una investigación por el asesinato del periodista Orlando Martínez, en 1973.
En medio del hecho, el entonces presidente Leonel Fernández, removió a Moreno del cargo.
En las votaciones de 2020, el nieto del dictador Rafael Leonidas Trujillo, Ramfis Domiínguez Trujillo, en las encuestas figuraba como un fenómeno político, al marcar hasta 7% de intención de votos.
Finalmente, no pudo presentar sus aspiraciones por dos partidos con los que conversó, el Partido Democrático Institucional (PDI) y el Partido Verde. Domínguez Trujillo no ha podido concretizar sus aspiraciones porque tiene doble nacionalidad.
Para las elecciones de 2024, promovió su propia organización, Partido de la Esperanza Democrática (PED), pero tampoco pudo inscribir sus aspiraciones por no cumplir los requisitos legales.
Finalmente, postuló a Roque Espaillat (El Cobrador) como candidato a la Presidencia en las pasadas elecciones. Obtuvo 59 mil 332 votos equivalente al 1.36%.
Alofoke tiene 9 meses para reconocer partido
El empresario de los medios alternativos, Santiago Matías, Alofoke, solicitó el registro de su organización partidista, Dominicanos Primero, a la Junta Central Electoral (JCE). Para completar los requisitos legales que exige la ley 33/18 para la formación de nuevos partidos, el comunicador cuenta con un plazo establecido por le artículo 16 de la referida legislación. Conforme a la legislación, Matías cuenta con 9 meses para formar un partido. “Las solicitudes de reconocimiento de los partidos, agrupaciones y movimientos políticos serán sometidas a la Junta Central Electoral, a más tardar doce meses antes de la fecha de la celebración de la próxima elección”, dice.
YANESSI ESPINAL









