Guerra en Medio Oriente escala con ataques en Ormuz, Israel e Irán

La guerra en Oriente Medio entró esta noche del 17 de marzo (en el hemisferio occidental, 18 de marzo en la zona) en una fase más peligrosa después de que Estados Unidos confirmara ataques contra posiciones misilísticas iraníes cercanas al estrecho de Ormuz, zona clave para el comercio energético mundial.
La operación coincidió con la promesa iraní de responder por la muerte de Ali Larijani, una de las figuras más poderosas del aparato de seguridad del régimen.
El nuevo episodio agrava una crisis que ya golpea a varios frentes a la vez: seguridad marítima, suministro de petróleo, ataques sobre Israel y presión interna dentro de Washington.
Agencias como AFP, Reuters y AP reportaron que los bombardeos estadounidenses apuntaron a sitios iraníes vinculados a misiles que amenazaban la navegación en torno a Ormuz.
Ormuz vuelve al centro del conflicto
EE.UU. llevó a cabo este martes un ataque contra instalaciones de misiles de Irán ubicadas en la costa del estrecho de Ormuz, según comunicó en X el Comando Central del país norteamericano.
«Hace unas horas, las fuerzas estadounidenses lanzaron con éxito varias municiones de penetración profunda de 5.000 libras [más de 2.200 kilos] contra instalaciones de misiles iraníes fortificadas, situadas a lo largo de la costa de Irán, cerca del estrecho de Ormuz», reza el comunicado.
Se agrega que «los misiles de crucero antibuque iraníes ubicados en esas instalaciones suponían un riesgo para la navegación internacional en el estrecho».
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del mapa geopolítico porque por esa vía pasa una porción crítica del petróleo y gas comercializados en el mundo. La tensión en esa ruta disparó la alarma en los mercados y reforzó el temor a interrupciones más severas en la oferta energética global.
En ese contexto, la ofensiva estadounidense busca degradar capacidades iraníes cerca de la zona de tránsito marítimo. AP informó que la respuesta de Washington llegó después de ataques iraníes sobre intereses regionales y del recrudecimiento del bloqueo de hecho en Ormuz, mientras los precios internacionales del crudo siguieron bajo presión.
Donald Trump, además, elevó el tono político al criticar la falta de apoyo de aliados tradicionales para escoltar buques cisterna. El propio mandatario insistió en que Estados Unidos no necesita respaldo externo para actuar en la zona, en un momento en que la coalición occidental luce menos cohesionada.
La muerte de Larijani eleva el riesgo de represalias
La muerte de Ali Larijani marca uno de los golpes más sensibles sufridos por la cúpula iraní desde que comenzó esta guerra. Reuters lo describió como un operador central en la supervivencia del régimen, con peso en seguridad, defensa, política regional y estrategia nuclear. Su eliminación eleva la presión sobre Teherán para responder con fuerza.
Tras conocerse la noticia, Irán lanzó nuevos misiles sobre Israel y medios internacionales reportaron al menos dos muertos en la zona de Ramat Gan, cerca de Tel Aviv.
La combinación entre asesinatos selectivos de altos mandos, bombardeos estadounidenses cerca de Ormuz y represalias iraníes sugiere que el conflicto ya no se limita a un intercambio puntual, sino que avanza hacia una confrontación regional más amplia.
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