
Nueva york.– El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, convirtió este jueves su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en una defensa frontal de las acciones de su Gobierno en Medio Oriente, con Irán como una de sus principales amenazas y Gaza y Cisjordania como escenarios de una disputa que, según sus palabras, Israel está obligado a librar para garantizar su seguridad.
El discurso estuvo marcado desde antes de comenzar por la salida de numerosos representantes de la sala. Delegaciones de distintos países abandonaron el recinto mientras Netanyahu se disponía a hablar, en una protesta que fue acompañada por abucheos y, desde el sector de sus simpatizantes, gritos de “Am Israel Jai”, expresión hebrea que significa “el pueblo de Israel vive”.
“Si hay más cobardes morales que se quieran abandonar la sala, por favor que lo hagan ahora”, respondió Netanyahu antes de iniciar su intervención.
Durante unos 40 minutos, el mandatario defendió las decisiones militares de Israel y cuestionó a los países europeos que han criticado sus operaciones. También utilizó parte de su intervención para justificar el ataque contra las instalaciones nucleares iraníes y advertir sobre lo que considera una amenaza para Israel y otros países.
Netanyahu afirmó que ordenar la destrucción de las instalaciones nucleares de Irán fue una de las decisiones más fáciles que ha tomado como primer ministro, porque, según sostuvo, no actuar habría puesto en riesgo la vida de todos.
El líder israelí también aseguró que algunos gobiernos que públicamente cuestionan a Israel le han expresado en privado su agradecimiento por las acciones contra el programa nuclear iraní.
Una defensa de Israel frente a las críticas internacionales
La parte más contundente del discurso estuvo relacionada con Gaza. Netanyahu rechazó nuevamente las acusaciones de genocidio contra Israel y calificó esas denuncias como “la mayor mentira del siglo”.
“¿Es esto un genocidio? Por supuesto que no. Es lo opuesto a un genocidio”, afirmó.
El primer ministro sostuvo que Israel ha adoptado medidas para reducir las afectaciones sobre la población civil y mencionó, entre otras acciones, la entrada de alimentos y vacunas al territorio.
Sin embargo, Naciones Unidas mantiene una descripción crítica de la situación humanitaria en Gaza. El organismo ha señalado que la mayoría de la población continúa desplazada y que persisten las restricciones de acceso y graves necesidades humanitarias.
La cifra de víctimas palestinas supera las 73,000 desde el inicio de la guerra, según datos del Ministerio de Salud de Gaza recogidos por el sistema humanitario de Naciones Unidas. UNRWA reportó 73,035 palestinos muertos hasta el 21 de junio de 2026.
El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, también ha advertido sobre posibles violaciones del derecho internacional relacionadas con ataques que han causado la muerte de familias enteras y ha pedido investigaciones sobre los hechos.
Un mensaje dirigido a Irán y a Occidente
El discurso de Netanyahu tuvo como hilo conductor la seguridad de Israel. El mandatario presentó la ofensiva contra Irán como una acción preventiva y sostuvo que Israel se enfrenta simultáneamente a varios grupos y actores de la región.
Mencionó a Hamás, Hizbulá, los hutíes y distintas milicias vinculadas con Irán, además de las amenazas que Israel enfrenta en Gaza y Cisjordania.
Netanyahu también mostró durante su intervención un dispositivo tipo beeper para recordar los ataques contra miembros de Hizbulá en Líbano ocurridos en septiembre de 2024.
Su intervención terminó con una reivindicación histórica y religiosa de Israel, después de haber dedicado buena parte del discurso a responder a quienes cuestionan las acciones de su Gobierno.
La comparecencia dejó así un mensaje dividido en tres frentes: la defensa de las operaciones israelíes, la advertencia sobre Irán y el rechazo a las críticas internacionales sobre Gaza y Cisjordania.
Mientras Netanyahu presentó a Israel como un país obligado a defenderse frente a múltiples amenazas, Naciones Unidas continúa reclamando el fin de la violencia, el acceso humanitario y una salida política al conflicto basada en la coexistencia de dos Estados.
AILIN ELIZABETH SANTANA








