
SANTO DOMINGO.- El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a 30 años de prisión a Yokeiry Coronado de la Cruz y Jeider Montero Medina, acusados de torturar y asesinar a una niña de siete años en Los Guandules, Distrito Nacional, en agosto de 2025.
Ambos deberán cumplir la medida en los centros de corrección y rehabilitación Najayo Hombres y Najayo Mujeres, en la provincia de San Cristóbal.
La decisión fue tomada por la magistrada Yissel Soto, que también condenó a los señalados a pagar una indemnización de cinco millones de pesos en favor de la víctima.
Antes de emitir la sentencia, Soto reveló las razones del fallo que había tomado el tribunal, basándose en testimonios y pruebas.
La jueza explicó que las supuestas correcciones a las que fue sometida la infante fueron “altamente abusivas, despiadadas”, mostrando un “desprecio agravado por la vida humana”.
Otro de los puntos que abordó fue la participación de Montero Medina, quien reiteró durante varias ocasiones que era inocente y que tenía planeado denunciar los maltratos de su pareja sobre la niña, pero que no podía porque no poseía tiempo suficiente por su trabajo.
Sin embargo, la togada explicó que dentro del celular del imputado se encontraron varias imágenes “espeluznantes” de la infante. Además, aseveró que Montero Medina tenía conocimiento de que “en su casa había tortura, abuso sexual y había una menor que era amarrada”.
Agregó que las evidencias indicaron que el acusado tuvo una vinculación “clave” con el hecho y por eso fue colocado como coautor dentro del caso.
“El futuro de un niño está en manos de sus padres o de quien asume ese rol, pero hubo un fracaso porque no se cumplió”, declaró.
Los imputados fueron culpados de incumplir los artículos 295, 304 y los numerales 1 y 4 del artículo 303 del Código Penal Dominicano.
La lectura de la sentencia será el 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. El tribunal también estuvo compuesto por Clara Sobeyda Castillo y Jarolyn Elizabeth Rosario López.
De acuerdo con el Ministerio Público, los hechos se produjeron durante los meses de julio y agosto del año en curso, cuando Coronado De La Cruz incurrió en actos de maltrato contra la víctima, mientras que Montero Medina, teniendo conocimiento de la situación, no la denunció, lo que culminó con la muerte de la niña.
JOSUE BATISTA RAMIREZ









