
POR VINICIO CASTILLO SEMAN.- Después de una larga pausa en las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania la semana recién transcurrida una misión especial de alto nivel enviada por el presidente Trump al presidente Putin, con una posterior visita a Zelenski, ha hecho renacer la esperanza de que se pueda llegar al fin del conflicto bélico que ha tenido enormes repercusiones en el mundo entero.
Estos hechos se dan en una coyuntura en que el liderazgo iraní está utilizando su mayor arma contra Trump, que es mantener el conflicto en transporte de petróleo por el Estrecho de Ormuz, con lo cual presionan altos precios de gasolina en EU con todas las repercusiones inflacionarias que ello tiene.
Militarmente, el presidente Trump y el ejército de EE.UU. han vencido de forma aplastante a Irán y a su actual liderazgo. Sólo les queda una especie de guerra de guerrillas. Al atacar barcos comerciales de transporte, crean el nerviosismo en los mercados y disminuyen significativamente el flujo de petróleo por Ormuz.
El liderazgo de Irán está jugando a la política interna de EE.UU., que tiene elecciones en 2 meses. Están prolongando el conflicto y sus efectos económicos para que Trump y el Partido Republicano pierdan ambas cámaras y desaten una guerra interna que debilite a Estados Unidos como país frente a Irán.
Ante esta realidad, cabe preguntarse: ¿Le conviene a Putin a un Trump debilitado, perdiendo ambas cámaras en noviembre? La lógica indica que no, pues tiene en el presidente Trump un interlocutor con el cual ha tenido relaciones cordiales y con una visión muy diferente sobre Rusia a la que tenían los demócratas y el presidente Biden.
Si Putin llega a un entendimiento con Zelenski, no hay duda le daría un triunfo histórico a Trump y a la Paz del mundo, con gran repercusión económica que serviría para amortiguar los efectos del problema de Ormuz. No hay que olvidar que Rusia puede dar a occidente el flujo de petróleo que necesite. El petróleo y sus derivados bajarían en EE.UU. y el mundo. Igualmente, una Rusia sin sanciones tendría mucha más influencia en la toma de decisiones del liderazgo radical iraní.
A Zelenski tampoco le conviene trancar el juego si Putin hace concesiones. No importa lo que pase en noviembre, Trump tiene 2 años adicionales después de esas elecciones en la presidencia. Si EE.UU. le corta la ayuda militar y de inteligencia a Zelenski quedaría muy debilitado para proseguir con esa absurda guerra.
Ojalá y tenga acierto en mis esperanzas de que la coyuntura favorece la firma de un acuerdo de Paz Rusia-Ucrania, bajo la decisiva mediación del presidente Trump.
Oremos porque así sea.









