Sinovac y la Delta

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POR VINICIO CASTILLO SEMAN.- He querido escribir sobre este tema porque sé que, al igual que yo, que tengo 2 dosis de la vacuna china Sinovac, muchos dominicanos queremos saber si estaremos protegidos contra la variante Delta del Covid, que si no ha llegado, pronto llegará a República Dominicana.

Conforme a cifras oficiales de Estados Unidos y Europa, el 80% de los contagios hoy son de la variante Delta y están atacando a la  población no vacunada con 2 dosis de Pfizer y Astra Zéneca.

La pregunta lógica que nos hacemos los dominicanos es si Sinovac nos protejerá y en qué proporción.

Esa información vital para la mayoría de los dominicanos debe estar disponible por parte de las autoridades de salud. Es un derecho.

En la hipótesis de que Sinovac no es efectiva contra variante Delta, es necesaria la tercera dosis de Pfizer .

Pero he leído a expertos que alegan que para que esta vacuna sea efectiva para esa variante se necesitan 2, lo que implicaría para aquellos que como yo tienen 2 Sinovac, una tercera y una cuarta dosis posterior .

Puede que esté errado, pero al no tener información oficial sobre el tema , mi sentido de lógica me indica serán necesarias.

Ahora , el problema nuestro, el que parece no estamos viendo con claridad, es que si Delta entra o se propaga con la rapidez que dicen los científicos,  la inmensa mayoría población estará poco protegida a corto plazo contra ella.

¿Por qué? Porque tenemos un 50% de la población con 2 dosis Sinovac y de esos, una pequeña proporción con una tercera dosis; y el otro 50% sin vacunación de la primera ni de la segunda.

Si sumamos ese cuadro a la desescalada total que se ordenó y al ambiente general existente en la población de que  el peligro al Covid se fue y la Delta no es peligro inminente, podemos tener problemas muy serios en agosto y septiembre, fecha en que, además, millones de niños y adolescentes tienen previsto volver a clases presenciales. Quiero dejar constancia que estoy consciente de que ese panorama puede resultar pesimista.  

Mi interés fundamental es llevar al debate público mis preocupaciones, que son compartidas por la parte más consciente de la población y tratar de ayudar al gobierno a que abra los ojos frente a ese peligro inminente, que de producirse, obligaría a cerrar completamente la economía de nuevo, lo que nadie quiere que ocurra.

La desescalada total, la llegada de variante Delta y la poca efectividad de la vacuna china Sinovac para combatirla, no es alarmismo.  Es realismo.  

Y toca al gobierno tomar cuantas medidas sean necesarias para enfrentar ese peligro.  No importa que esas medidas sean populares o no.  Es mucho lo que está en juego.

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