Más del fraude Baninter

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POR CARLOS SALCEDO.- Cuando Ramón Báez Figueroa pide cuentas de las labores de liquidación del Baninter, banco que él mismo llevó al colapso por sus condenadas conductas, parecería legítimo, como lo puede y debe hacer todo ciudadano dominicano.

Sin embargo, si Ramoncito ha recibido las informaciones que ha pedido, como en efecto ha sido, y estas responden a un proceso llevado por la Comisión de Liquidación Administrativa de Baninter (Comisión de Baninter) conforme a la ley y al Reglamento de Disolución y Liquidación de las Entidades Financieras y, además, abierto a todo el que quiera verificarlo, uno se pregunta por las razones que lo llevan incluso a depositar una denuncia ante el Ministerio Público por supuestas irregularidades.

¿No será ello el resultado de operaciones realizadas por él (Ramoncito) a escondidas y de las que ahora venimos a enterarnos o que habiendo sido conocidas y transparentadas por la Comisión de Baninter no fueron sino la expresión de operaciones ocultadas a las autoridades, como de hecho ha ocurrido, que Ramoncito hubiera preferido que no se conocieran y no se hicieran legal, transparente y públicamente, como se le ha demostrado, para lograr propósitos que solo el conoce; pero que podemos inferir.

Como a Ramoncito todo se le ha olvidado, para mayor ilustración de lo que vengo expresando en entregas anteriores sobre el origen del fraude en Baninter, sus montos y consecuencias, es conveniente relatar, al menos por ahora, algunos de los hechos más relevantes probados y retenidos por los jueces en las sentencias irrevocables de condena pronunciadas contra Ramón Báez Figueroa, Marcos Báez Cocco, Vivian Lubrano Carvajal de Castillo y Luis Álvarez Renta.

  1. Respecto a Ramón Báez Figueroa y Marcos Báez Cocco
  2. Durante años Baninter era utilizado por Ramón Báez Figueroa y Marcos Báez Cocco como un medio para obtener recursos, específicamente, a través de los depósitos de los ahorrantes, para la adquisición de otros bienes muebles e inmuebles mediante autorizaciones de sobregiros, ventas de carteras ficticias, apertura de certificados financieros, préstamos a empresas vinculadas, de las que ambos eran accionistas mayoritarios o administradores, según el caso y que, con posterioridad, desde su posición en el banco, estas realizaban otras acciones tendentes a ocultar el origen de la adquisición de tales empresas, así como encubrir las distracciones de dinero realizadas.
  3. Baninter operaba una doble contabilidad, de ahí que la totalidad de las operaciones del banco no eran reportadas ni a la Superintendencia de Bancos, a sus auditores externos, como a ninguna otra autoridad.

iii.     El fraude fue ocultado a través de la operación de un “banco paralelo” o “contabilidad paralela” – Interbanco.

  1. El Interbanco funcionaba como un sistema de registro automático que ocultaba una serie de operaciones que originaban sobregiros en cuentas corrientes determinadas y que era ocultado al cierre del día con la transferencia de depósitos del banco a los libros de dicho sistema.
  2. El Interbanco fue utilizado para ocultar gastos y la descapitalización, evadir el mantenimiento de las reservas requeridas por el encaje legal, financiar negocios y actividades de vinculados, pagar una abultada nómina a los principales ejecutivos y mantener el nivel de gastos millonarios, entre otros destinos.
  3. Las operaciones registradas en el Interbanco se encontraban íntimamente relacionadas con el manejo de dos productos de uso común en la banca, que en Baninter fueron denominados Cash Reserve y la Venta de Cartera.

vii.     Se presentaban en ventanilla cheques girados contra cuenta corriente, el cajero accesaba a las cuentas en el sistema, veía que estas no tenían fondos pero sí líneas de créditos aprobadas (cash reserve), se pagaban los cheques y cargaban los importes a la cuentas giradas, le entregaban el dinero al beneficiario, al cargarle a las cuentas los importes de los cheques se originaban sobregiros en las mismas, debido a que no tenían fondos depositados.

viii.     Varias empresas vinculadas se beneficiaban de este producto, sin que existiera constancia de que la facilidad haya sido aprobada por el Comité de Crédito; no siendo los balances de éstas cubiertos por los clientes, sino que procedían de Finanza Empresarial, una cuenta operativa del Banco previamente denominada Consultoría Externa, registrada en el Interbanco.

  1. Operaba igualmente en Baninter el producto denominado “Venta de Cartera”, por el cual un cliente con balance positivo adquiría un préstamo. Esto era un mecanismo de cobertura de sobregiro, los sobregiros se cancelaban con los productos de préstamos automáticos que era concedidos a esa cuenta.
  2. Para la “Venta de Cartera” fue creada una cuenta denominada Caribesa con fondos que provenían de: a) Certificados de depósitos; b) Cuenta de ahorros; y c) Cuentas corrientes; a tales fines el computador automáticamente, al final de cada día, seleccionaba certificados de depósitos de clientes por los importes requeridos, para cubrir el importe total de los préstamos que iban a ser cubiertos a través de ella en el día; efectuada la selección transfería y acreditaba los importes de los mismos a la referida cuenta. Provistos los fondos requeridos, los importes de los préstamos otorgados quedaban cubiertos; aunque los importes de estos certificados eran descargados del libro auxiliar de clientes y de la contabilidad del banco oficial, y con todos sus datos permanecían en el auxiliar de cliente bajo estatus llamado “condición especial TE”, que le permitía mantener control sobre los mismos; los importes de los fondos utilizados eran registrados en cuentas contables de números y nombres similares a los de las cuentas en las cuales estaban registrados en el banco oficial; estos fondos permanecían a la cuenta Caribesa ligados (comprometidos) con los préstamos otorgados.
  3. A partir del mes de septiembre del año 2002, Baninter fue afectado por una cadena de rumores que determinaron la existencia de retiros masivos que se prolongaron hasta el mes de marzo del año 2003, situación que provocó iliquidez y determinó que esta entidad requiriera facilidades de adelantos y redescuentos de parte del Banco Central.

xii.     A raíz de esta situación en fecha 12 de septiembre del año 2002, Baninter comienza a utilizar las facilidades de crédito del Banco Central, las cuales durante el período comprendido entre el 17 de diciembre del 2002 y 14 de enero del 2003 ascendían (RD$5,652.900,000.00). De ahí en adelante ya resumiremos en otra entrega.

xiii.     Ramón Báez Figueroa y otros condenados consideraron la necesidad de algunas fusiones con otras entidades, siendo iniciadas las negociaciones con una asociación de ahorros y préstamos, no concretizada, y con el Grupo Progreso. Esta última culminó con la suscripción, el 24 de marzo de 2003, de una “carta de intención”  o “acuerdo de fusión”, de la cual tomó nota la Junta Monetaria en la misma fecha; sin embargo, fue dejada sin efecto el 7 de abril de 2003, mediante la Resolución Única dictada por  la Junta Monetaria, por la existencia de irregularidades en el manejo de Baninter.

xiv.     Posteriormente, tras la designación de la Comisión de Administración, Comisión de Liquidación y Disolución, se decidió rescatar a todos los depositantes, asumiendo el Banco Central el pago de todos los pasivos de Baninter.

Respecto a Luis Álvarez Renta

  1. Luis Álvarez Renta administraba y tenía el control de la cuenta corriente abierta en Baninter a la compañía Bankinvest (“Puesto de Bolsa”), que operaba en sobregiros que eran eliminados cancelados mediante  la aplicación de notas de crédito; utilizando a  Bankinvest, Interduty Free Ltd y Ultra Export Corporation para encubrir el origen ilegal de los fondos extraídos y de esta forma dar la apariencia de que se habían obtenido lícitamente y los invertían sin mayores peligros (inversiones en las tiendas Interduty, canales de televisión, etc.).
  2. Luis Álvarez Renta mantuvo el control y manejo de Bankinvest no obstante el contrato de transferencia de las acciones de esta compañía del 13 de agosto de 2001, intervenido entre Dominican Entreprises, una compañía de La Florida, de su propiedad y Sippany Holdings, una compañía de las Islas Vírgenes Británicas, propiedad de Ramón Báez Figueroa.

iii.     Luis Álvarez Renta, tenía pleno conocimiento de que esta cuenta se manejaba en sobregiro. A esta cuenta fueron cargadas numerosos cheques girados tanto por Luis Álvarez Renta como por su secretaría y autorizados a pagar por Marcos Báez Cocco. Los cheques eran utilizados para alimentar cuentas en el Banco Mercantil a nombre de Luis Álvarez Renta y Asociados para cubrir gastos de su oficina, gastos personales y para realizar transferencias bancarias diversas.

  1. En marzo de 2003 fueron cargados a la cuenta de Bankinvest en Baninter, 10 cheques girados a favor de Quisqueyana Agente de Cambio y Banco Mercantil, antes de que entraran al Baninter los funcionarios del Banco del Progreso y la Autoridad Monetaria y Financiera. Estos cheques estaban dirigidos a cubrir transferencias bancarias en dólares de los Estados Unidos de Norteamérica, realizadas por Quisqueyana Agente de Cambio, a la cuenta de Wadeville Investment, Ltd. en el Bank Atlantic de Coral Gables, Florida, compañía propiedad de Luis Álvarez Renta.
  2. Una vez transferidos estos fondos a la cuenta de Wadeville en el Bank Atlantic, a petición de Luis Álvarez Renta estas transferencias fueron enviadas a cuentas en bancos extranjeros a nombre de LAR Holdings y GFR Domestic, específicamente en los Bancos Deutsch Bank y el USB AG.
  3. El 27 de noviembre de 1997, Luis Álvarez Renta actuando en nombre y representación de Bankinvest, S.A. y Ultra Export solicitó la emisión de una carta de crédito (“Stand-by”) a favor del Banco Mercantil por US$4,000,000.00 para garantizar el cumplimiento de obligaciones crediticias de estas empresas en dicho banco. Esta carta de crédito fue nuevamente enmendada y renovada, a solicitud de Bankinvest S.A., aumentándose su valor de US$4,000,000.00 a US$12,500,000.00; y prorrogándose su vencimiento para el 15 de enero de 2004.

vii.     Bankinvest recibió del Banco Mercantil y/o Mercantil D.R. Internacional Corp. los US$12.5 millones de dólares garantizados por Baninter, y honrados por el Banco Central de la República Dominicana, sin que se conozca el destino otorgado a estos, ni a los seis millones de dólares (RD$6,000,000.00) transferidos por Baninter durante los meses de junio a noviembre del año 2002, para cubrir esta carta de crédito.

Respecto a Vivian Lubrano Carvajal de Castillo

  1. En su calidad de Vicepresidenta Ejecutiva de Negocios y asistente del presidente de Baninter, distrajo en su provecho personal cuantiosos recursos, por medio de cuenta corriente a través de sobregiros, los cuales ascendieron a RD$27,000,000.00 que fueron cancelados mediante memorando confidencial.
  2. Se benefició de un préstamo ascendente a RD$3,000,000.00, el 24 de octubre de 2001, cancelado mediante memorando confidencial de fecha 12 de marzo de 2003.

iii.     Realizó un acuerdo de factibilidad económica, financiera y legal de la negociación para la operación de “compra”, frustrada, de una asociación de ahorros y préstamos.

  1. Participó en los hechos fraudulentos que caracterizaron la operación de “compra” de dicha asociación, emitiéndose 11 certificados de depósitos que favorecieron a diversas empresas “vendedoras”, siendo entregados los intereses generados mediante cheques a personas físicas y morales ficticias.
  2. Al hacer sus informes al Consejo de Directores encubrió la situación financiera real de la institución.

En una próxima entrega abordaré algunos temas relevantes adicionales del caso Baninter y las condenas producidas. Asimismo, y para seguir siendo fiel a lo ocurrido durante y después del juicio, me ocuparé, oportunamente, de elementos importantes de la liquidación de Baninter, con lo cual puedo contribuir a la orientación de quienes pretenden estar sirviendo de eco, deliberada o inadvertidamente, a Ramoncito cuando se presentó en un medio de comunicación a pedir cuentas, a rescatar su honor y a cuestionarse porqué su cuenta no había bajado.

De esta exposición pública de Ramoncito hablé en una entrega anterior. Pero, para que todos los ciudadanos, preocupados por conocer más detalles de la liquidación de Baninter y de su legitimidad y petición de cuentas, tengan elementos que les puedan ayudar a esos fines, haré algunas entregas ilustrativas, con el único fin de que la población siga enterándose de todo cuanto fue el enorme fraude de Baninter y la respuesta de las autoridades como sus actuaciones posteriores al juicio.

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Redacción

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