Obesidad en República Dominicana: avance silencioso y su impacto en diabetes e hipertensión

Santo Domingo,- La obesidad continúa consolidándose como uno de los principales problemas de salud pública en la República Dominicana, con un impacto directo en el aumento de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y afecciones cardiovasculares.
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de Enfermedades No Transmisibles (STEPS), más del 60 % de la población adulta dominicana presenta sobrepeso u obesidad, mientras que alrededor de un 27–30 % vive con obesidad. En el caso de las mujeres, la prevalencia es mayor que en los hombres.
En cuanto a las enfermedades asociadas:
Diabetes tipo 2: afecta aproximadamente entre un 10 % y 13 % de la población adulta.
Hipertensión arterial: supera el 30 % en adultos, con una proporción significativa de personas que desconocen su diagnóstico.
Enfermedades cardiovasculares: continúan entre las principales causas de muerte en el país, muchas vinculadas a factores como obesidad, sedentarismo y mala alimentación.
Especialistas advierten que el exceso de peso incrementa significativamente el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, trastornos metabólicos, colesterol elevado y eventos cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares.
El Ministerio de Salud Pública ha reiterado la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, promoviendo alimentación saludable, reducción del consumo de azúcares y grasas saturadas, actividad física regular y controles médicos periódicos.
La obesidad infantil también genera preocupación. Organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han señalado que el Caribe presenta una de las tasas más altas de sobrepeso infantil en América Latina, lo que podría traducirse en un aumento temprano de enfermedades crónicas si no se adoptan medidas oportunas.
Expertos en salud pública coinciden en que la obesidad no solo representa un reto sanitario, sino también económico, debido al alto costo del tratamiento de enfermedades crónicas y su impacto en la productividad nacional.





