Opinión

Política Nostra

Por Enmanuel Aquino Alvarado.- Partiendo de los datos ofrecidos a la fecha por parte de la Junta Central Electoral de la República Dominicana (8 de junio del 2020), el saldo invariable de las posición de ganadores y perdedores de las elección presidencial pasada arroja que “Abinader Corona tiene 2,135,654 sufragios para un 52.53 %, el candidato del oficialista Partido de la Liberación Dominicana alcanza un 37.43%, y Fuerza del Pueblo, de reciente formación, un 8.87%” (Diario Libre); información que da como ganador de los comicios presidenciales al Partido Revolución Moderno (PRM).

No obstante, si se hace una retrospectiva de un año…, ¿quién en su sano juicio podría imaginar entonces que hoy, el otrora todopoderoso Partido de la Liberación Dominicana (PLD), estaría preparando sus maletas para salir de la conducción de los dos más influyentes poderes del Estado: el Ejecutivo y el Legislativo? Si se responde con objetividad, nadie.

Existen muchas apreciaciones del por qué del presente escenario político nacional. Dentro de éstas, la que señala que la división interna del PLD y el encono del ex presidente de la República, Dr. Leonel Fernández Reyna; son la causa de la actual realidad política del país.

Que lo anterior sea cierto o no es cuestión e insumo del análisis político de coyuntura…, por lo que, al desempolvar los clásicos de la Política universal, llama poderosamente la atención la similitud, de lo políticamente ocurrido, con los planteamientos del más influyente personaje histórico que ha escrito sobre la conducción del Estado: Nicolás Maquiavelo…

Cuenta Maquiavelo que:

Filipo de Macedonia, padre de Alejandro Magno. Tenía en su corte al joven Pausanias, tan hermoso como noble. Otro de los palaciegos, llamado Atalo, sintió por Pausanias una pasión vergonzosa, y, habiendo tratado en balde que el joven accediese a sus deseos, concibió el designio de lograr por la astucia o por la fuerza lo que no había conseguido por la franqueza y la persuasión. Al efecto, invitó a un gran festín a Pausanias, juntamente con otros muchos caballeros de la nobleza, y luego que hubo llevado a éstos a la bestialidad de la destemplanza por la abundancia de manjares y de vinos, hizo secuestrar al mancebo, mandando le condujeran a un lugar remoto, en el que, no contento con profanarle, dejó que otros varios le profanasen en también. Pausanias se quejó repetidas veces del horrendo ultraje a Filipo, quién,  después de haberle prometido que le vengará, no solamente no cumplió su palabra, sino que agravó el perjurio, proponiendo a Atalo para gobernador de una de las provincias de Grecia. Pausanias, al ver que el perpetrado de la infamia, lejos de ser castigado, era honrado, le olvidó, para dirigir su resentimiento contra Filipo, al que asesinó la mañana de un día solemne.

También asegura Maquiavelo en sus enseñanzas:

Cuiden, pues, los príncipes y los jefes de repúblicas de no hacer nunca injuria grave a una nación, ni siquiera a un simple particular, ya que si ofendido un hombre, bien por el público, bien por un individuo, no recibe pronta y severa satisfacción de ello, se vengará de una manera terrible para el Estado. […], y si la impunidad se consiente bajo la gobernación de un príncipe, y el ofendido es hombre prestante y de honorable condición, no se sosegará mientras no se haya cobrado en la persona del mismo soberano, aunque en su acto vindicativo encuentre su total desventura.

Desempolvado Maquiavelo, si éste viviera, a la luz de las citas señaladas, al parecer estaría claro para él que si bien el ultraje sentido por el Dr. Fernández no es la única causa del ambiente político actual, la Política Nostra tiene mucho que ver, o se ve influenciada fuertemente, con el suceso interno ocurrido el año pasado al interior del PLD, el cual derivó en múltiples acciones, oportunidades y realidades políticas.

El autor, Emmanuel Aquino Alvarado, posee Licenciatura en Educación Mención Matemáticas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); Especialidad en Matemática con Orientación a la Enseñanza por la Universidad APEC (UNAPEC); Maestría en Ciencias de la Educación Mención Enseñanza de la Matemática Media Superior por la Universidad APEC (UNAPEC); además, varios diplomados y cursos extracurriculares. Actualmente es docente de Secundaria del Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD). Activista social y dirigente sindical de la Corriente Académica Roberto Duvergé en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Pasado Pdte. De la Asociación de Empleados Universidad UASD-SFM; ex-miembro de la Dirección Nacional del grupo estudiantil Fuerza Juvenil Dominicana y del Partido de izquierda Fuerza de la Revolución.

 

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