Opinión

Un homenaje a José Silie ya la generación de MED-76 en su 50 aniversario

POR CESAR MELLA.- Nelson Marrero Díaz escribió junto a mí este artículo.

No conozco personalmente a Nelson, pero sé que fue amigo y admirador del fallecido neurólogo José Silie Ruiz. 

José estudió en el Colegio Evangélico Central. Yo cursé mis estudios en el Colegio San Esteban, de San Pedro de Macorís

En una ocasión, Nelson recordó una reflexión de José Silie Ruiz: la tecnología terminaría gobernando el mundo. 

Entonces planteó otra inquietud: ¿qué ocurriría con los países del tercer mundo que no pudieran desarrollarse al mismo ritmo?Lo que hoy sucede en el Medio Oriente parece darle la razón a aquel querido compañero de pupitre.José tuvo la capacidad de mirar lejos.

 Su visión iba mucho más allá de su tiempo.Recuerdo que fue de los primeros de mi generación en hablarme de inteligencia artificial y de tomografía axial computarizada. 

Además de su brillante formación, siempre me impresionaron sus excelentes análisis y las memorables exposiciones de sus seminarios. 

Mientras tanto, yo permanecía en Cuba, convencido de que la Revolución estaba muy cerca.Una tarde cualquiera, compartiendo una cerveza bien fría, Nelson nos hizo una pregunta que nos arrancó una sonrisa:—Pero, ¿cómo es posible que a ustedes les tomara cincuenta años terminar Medicina?La respuesta estaba en la historia de aquellos años. 

La UASD absorbió buena parte de nuestras vidas. Se llevó a Sagrario, se llevó a Fadul; se llenó de caracoles, de luchas estudiantiles, de exámenes suspendidos y de doce años respirando gases lacrimógenos. 

Todo aquello parecía un auténtico escenario surrealista.Nuestro interlocutor llegó a pensar que se trataba de un problema de rendimiento académico. 

Nada más lejos de la realidad.Hace ocho años José decidió partir, precisamente en un mes de diciembre, cuando estábamos a punto de celebrar nuestro cuadragésimo segundo aniversario de graduación. 

Tuve la oportunidad de visitarlo en Londres, mientras realizaba su especialización en Neurología. Quedé profundamente impresionado con el Museo de Anatomía. 

Por las noches, durante aquellos tres intensos días, Albertico Santana, José y yo recorríamos algunos pubs para conversar y compartir en un ambiente agradable. 

Los Silie son, en general, personas decentes, académicas, educadas y con una extraordinaria capacidad para cultivar la amistad.  

Escribir estas líneas me hace temblar las manos, tanto por los recuerdos como por un quebranto de salud que nunca llegué a consultar con José, mi entrañable hermano y amigo. 

A todos mis compañeros de MED-76 que aún permanecemos aquí; a quienes luchan cada día por conservar su salud; y a quienes continúan sirviendo con generosidad y haciendo el bien, les envío un abrazo fraterno.¡Felicidades en este 50 aniversario!

Redacción

Bienvenidos a la página oficial de CALLE56. Aquí podrás encontrar las ultimas noticias del acontecer mundial, nacional y de la ciudad de San Francisco de Macorís

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba